#Preguntasdeciegos: El Braille

  • Braille. ¿Cómo es? ¿Cómo se escribe? ¿Qué cosas se encuentra en su día a
    día escritas en Braille? ¿Sabe Braille?

En España, al menos hasta donde yo sé, cualquier persona ciega que necesite apoyos para estudiar necesita conocer el alfabeto braille. Yo lo aprendí cuando empecé a perder la visión, a los 8 años cuando estaba en 4º curso de primaria. Era imprescindible para poder estudiar con los libros de texto que la ONCE me prestaba, ya que cada vez me costaba más leer las pequeñas letras de los libros en tinta.

El braille es un código de lectoescritura que fue inventado en el siglo XIX por el francés Louis Braille. En internet podéis encontrar un montón de información sobre su historia, pero el siguiente documental que he encontrado en Youtube me parece que resume muy bien cómo se le ocurrió la idea y cómo evolucionó hasta nuestros días:

Se trata de combinar seis puntos para formar el alfabeto. También se pueden formar combinaciones para escribir los números, signos de puntuación, incluso símbolos fonéticos y hasta notas musicales.

Hoy en día el braille está reconocido internacionalmente y se escribe igual en todo el mundo. por ejemplo, cuando fui a la escuela de perros guía de Rochester, en Michigan, en todas las puertas de la escuela había letreros en braille que te indicaban en qué parte del edificio estabas. Eso sí, ¡estaban escritas en inglés!

A diario podemos encontrar cosas escritas en braille, en los envases de los medicamentos (gracias a Dios!), en algunos productos alimentarios (lo he visto en las cajas de lasaña congelada de Mercadona o en los envases de Pescanova), en los botones de algunos ascensores, etc. Aún debería estar más extendido, pero poco a poco se van logrando cosas.

Hero Baby y ONCE presentan alimentos con etiquetas en Braille

Emilio Moro sitúa su bodega de Pesquera (Valladolid) como “pionera”, al adaptarla para personas con discapacidad visual

Una diseñadora patenta el etiquetado en braille

  • ¿Hay acentos, comas, símbolos… en el Braille?

Sí, claro. Como dije antes, el alfabeto braille dispone no solo de letras y números, sino que cuenta con todos los signos de puntuación (comas, puntos, paréntesis, comillas, asteriscos, etc). Incluso, hasta donde yo sé, se pueden escribir partituras musicales en braille, así como símbolos fonéticos de un idioma.

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#Preguntasdeciegos: Problemas cotidianos

  • Problemas cotidianos y ayuda (en el trabajo, en la calle o en el hogar)

Problemas hay miles, podría enumerar una lista infinita… Desde semáforos que no disponen de señal acústica a cajeros que no son accesibles. Vivimos en una sociedad y en un mundo enfocado a lo visual, cada vez más. Incluso sacar un simple billete de tren en la web de Renfe resulta una ardua tarea para una persona ciega.

En mi caso, al utilizar un perro guía para desplazarme, se añade el problema de la gente que quiere saludarle, tocarle u ofrecerle comida cuando va guiando. Esto es un grave problema para la persona ciega, ya que el perro puede distraerse y provocar un accidente. La gente debe entender que un perro guía va trabajando y si se despista, puede desorientar a la persona ciega. Igualmente ocurre con las personas que quieren darle de comer (incluso en ocasiones, a escondidas del dueño). ¿Y qué ocurriría si al perro no le sienta bien? ¿Y si se pone enfermo? Son animales con una dieta muy equilibrada y cuidada, con sus horarios establecidos y un estricto cuidado veterinario. Además, si un compañero de trabajo, por ejemplo, le acostumbra al perro a darle una chuchería a escondidas (ya sea un trozo de pan, de fruta o lo que sea), la próxima vez que el perro guía se cruce con ese compañero o compañera querrá ir hacia él o ella para recibir su premio. El animal no entiende por qué en unas ocasiones sí hay premio y en otras no y siempre querrá ir a buscarlo. Por lo tanto, es importante que la gente sea consciente de cómo hay que comportarse ante un perro guía.

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#Preguntasdeciegos: ¿Hay diferentes tipos de ceguera?

  • ¿Hay diferentes tipos de ceguera?

En realidad, hay muchos grados de discapacidad o deficiencia visual. Hay gente que ve poco, muy poco, y gente que no ve absolutamente nada. Incluso las personas que no vemos nada somos diferentes unas de otras. Hay quien se orienta mejor que otros para moverse por la calle, por ejemplo.

En algunos casos, la ceguera es de nacimiento y en otros, fue sobrevenida. Esto quiere decir que la persona nació viendo pero por alguna circunstancia -enfermedad, accidente, etc- perdió la vista. En mi caso fui perdiendo visión desde los 7 hasta los 16 años. Ahora se podría decir que soy totalmente ciega, aunque veo un poco de claridad con el ojo derecho (un 0,10% más o menos), aunque no se trata de un resto visual que podríamos denominar funcional, ya que no me sirve para nada.

En el post titulado El secreto de vivir a tientas expliqué los diferentes tipos de personas ciegas, o más bien, cómo existen distintas formas de aceptar la ceguera:

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#Preguntasdeciegos: ¿Cómo es la vida en el hogar?

  • ¿Cómo es su vida como persona ciega en el hogar? ¿Cómo cocina? ¿Cómo se mueve por su hogar? ¿Cómo limpia?

Mi casa, y creo que la de cualquier persona ciega, es una casa como las demás. Tan solo son necesarias algunas medidas de seguridad para evitar incidentes cotidianos, como por ejemplo, no dejar las puertas de habitaciones o armarios entreabiertas. Es preferible que estén abiertas del todo o cerradas del todo, nunca a la mitad, para evitar golpes.

En la cocina, utilizo algunos trucos o utensilios que me hacen la vida más fácil, como por ejemplo, una báscula parlante que te dice, de forma hablada, las cantidades. Así es más sencillo calcular a la hora de cocinar alimentos. También utilizo una dimo para hacer etiquetas en braille, de forma que puedo pegarlas en los botes de comida, cosméticos, latas de conserva, etc. Así puedo tener mi despensa ordenada a la vez que sé lo que contiene cada bote.

Mi vitrocerámica es una placa normal, solo que en lugar de ser digital (táctil) se maneja con mandos que van girando, lo que me permite saber en qué nivel de potencia tengo encendido cada fuego de la vitro. En una ocasión que tuve que vivir durante un tiempo en una casa con vitrocerámica táctil, lo que hicimos fue adaptarla de forma casera. Con un material que se utiliza para manualidades, llamado plomo líquido, dibujamos sobre la placa de la vitro algunos símbolos bajo los botones digitales: un signo de más, un guion, un círculo junto al botón de encendido, etc. Al secarse, el plomo líquido se solidifica quedando el dibujo en relieve y sin dañar el vidrio de la placa. DE este modo, puedes tocar y orientarte para saber dónde están los botones digitales.

Por otro lado, mi microondas también es un modelo normal, que se enciende mediante una ruleta que va girando. Con ayuda de la dimo, puse una pegatina en los puntos correspondientes a 1 minuto, 2 minutos, 5 minutos, etc, así puedo controlar el tiempo al que tengo que poner cada alimento. Con el horno lo mismo, y la lavadora igual.

Para moverme por mi casa no necesito nada. Mi perra guía está siempre suelta cuando estamos en casa, como un perro normal, casi siempre echada en su camita. Como conozco cada rincón y cada palmo de mi casa, solo tengo que caminar con cuidado de no tropezar con algún juguete que Brilyn -mi perra guía- haya dejado por el suelo. Normalmente el domicilio de una persona invidente suele ser un lugar muy ordenado. No puedo hablar por las familias de madres o padres ciegos con niños, donde imagino que habrá juguetes y trastos por el suelo, pero en general, suelen ser hogares donde predomina el orden.
Es importante colocar siempre las cosas en el mismo sitio -cada vaso y cada copa en su lugar- para evitar accidentes. El orden es fundamental. Incluso a la hora de cocinar, es muy importante tener todo colocado en la encimera. Yo suelo preparar de antemano todo lo que voy a utilizar, así no me despisto al ir a buscarlo y siempre estoy cerca de la vitro por si ocurre algo.

En la entrada del blog Cocinando a tientas expliqué un poco más a fondo este asunto de la cocina.

Para más información, también podéis consultar la web www.trucocina.es, un sitio que creamos entre varios amigos ciegos, donde compartimos nuestras experiencias y trucos en la cocina, con recetas explicadas desde el punto de vista de alguien que no puede ver cuando cocina.

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Preguntas que nos hacen a los ciegos (parte III): La entrevista

Entre las preguntas que recibo a menudo, un día me llegó una solicitud de unos estudiantes de 3º de ESO para un trabajo que tenían que hacer en el instituto. Se trataba de un cuestionario para la asignatura de Visual y Plástica y les interesaba conocer algunos aspectos concretos sobre cómo percibe el arte una persona invidente.

A continuación os dejo el listado de preguntas que me enviaron, que iré respondiendo en sucesivos posts para que la entrada no sea demasiado larga. Iré dejando el enlace a la respuesta para cada una de las preguntas, así solamente tendréis que hacer click sobre la pregunta que os interese.

De paso, seguro que ayudamos a aclarar algunas de las dudas que mucha gente se plantea sobre las personas ciegas y que no se atreve a preguntar 😉

Listado de preguntas

Preguntas personales

  • 1. ¿Nació ciega o se volvió ciega después?
  • 2. ¿Tiene hijos? ¿Los tuvo de ciega? ¿Los disfruta igual que si pudiera ver?
  • 3. Hobbies

Cita con el Periodismo: de regreso a la radio

En ocasiones es necesario pararse y mirar hacia atrás. Reflexionar: ¿de dónde partimos?, ¿dónde estamos? ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

El otro día tuve el placer de participar en el programa de radio “Cita con el Periodismo”, creado en el ámbito de la radio universitaria por la facultad de Periodismo de Valladolid. Doy las gracias a Miguel Fernández-Páez, estudiante de último curso de Periodismo, y a su compañera, Alba Camazón, que me consideraron alguien digno de ser entrevistado en su programa de radio.

En “Cita con el Periodismo” entrevistan, una vez al mes, a algún periodista de Valladolid con, según dicen ellos, “algo que contar”. Y así me lo presentaron cuando me propusieron participar en el programa para contar mi historia.

Gracias a ellos, a lo largo de la entrevista fui haciendo una retrospectiva de lo que había sido mi progresión desde que salí de la facultad, allá por el año 2008, hasta la actualidad. Gracias a las preguntas que Alba me iba lanzando, fui explicando poco a poco cómo fue el proceso de buscar trabajo siendo una persona ciega, cómo me enfrentaba a las primeras entrevistas de trabajo, o cómo fue mi primera experiencia en la radio.

También hablamos de perros guía, del propio blog y de proyectos de futuro.

Si os apetece escuchar la entrevista, a continuación podeis ver el enlace.

Cita con el Periodismo – 29 de abril de 2016 | Radio UVa

Como siempre, ¡espero vuestros comentarios! 🙂

David, padre de un niño ciego, nos cuenta su experiencia: “Después de la tempestad viene la calma”

Hace poco más de dos años (hay que ver cómo pasa el tiempo!), David Cambrón, un periodista de Querétaro, me escribía para contarme que su hijo había nacido ciego con una enfermedad llamada retinopatía del prematuro, y pedía ayuda y consejo en este post: “Mi hijo nacerá ciego. ¿Qué debo hacer?” , que a día de hoy se ha convertido en uno de los más visitados de este blog, con multitud de comentarios.

También ha suscitado el que muchos otros padres y madres me envíen sus historias, desesperados, con experiencias muy parecidas a la de David. Muchos de vosotros me habéis enviado algún e-mail contándome que vuestro hijo o hija ha nacido ciego y no sabéis cómo ayudarle. Os preguntáis qué podéis hacer y os desanimais porque pensáis que su vida no será fácil.

A los que he podido, he tratado siempre de responderos personalmente y daros apoyo, mucho ánimo, y en la medida de mis posibilidades, orientaros como buenamente pueda. Pero creo que lo más útil para vosotros, honestamente, es conocer de primera mano la experiencia vivida por otros padres que ya han pasado por esa situación y la han sino superado, aprendido a vivir con ella y seguir adelante, aciendo que la vida de su hijo o hija sea lo más normal posible.

Por eso quise contactar de nuevo con David… Aunque en realidad, en estos dos años nunca perdimos totalmente el contacto, y le pedí que por favor, nos contase cómo había evolucionado su pequeño Cristian, que hoy se ha convertido en todo un hombrecito de casi tres años.

David accedió gustoso a colaborar una vez más en este blog y nos ha dejado su historia. La historia de unos padres que han hecho lo posible y lo imposible por hacer de su bebé ciego un niño feliz y colmado de amor.

Sin más, os dejo que leais a David. Tanto él como yo esperamos que suexperiencia os ayude a quienes estáis pasándolo mal y os dé un poquito de esperanza entre tanta oscuridad. Muchísimas gracias, amigo David.

Después de la tempestad viene la calma

Por David Cambrón

Muchas cosas han pasado desde la última vez que escribimos por acá. Recuerdo como si hubiera sido ayer que tras la desesperación de no saber cómo ayudar a mi hijo Cristian, di de alguna manera casi divina, diría yo, con el trabajo de Patricia y su blog “Viviendo a Tientas”. En aquella ocasión, quise escribirle porque me sentía desesperado, triste, decepcionado, temeroso y muchos adjetivos más, sin embargo algo me hizo tenerle la confianza para contarle mi historia. La historia de muchos, supongo. Desde aquella vez, muchas personas respondieron el mensaje, por eso, esta colaboración quiero dedicarla a ellos y a todos los padres que de alguna manera se han identificado con mi caso y que no han tirado la toalla en el afán de sacar adelante a quienes más quieren.

Han quedado atrás todos esos sentimientos que aunque justificados, no podemos seguir cargando toda la vida. La preocupación, el dolor, la tristeza y todas esas cosas, son una pesada carga que difícilmente podría haber seguido llevando por mucho tiempo. Mentiría si dijera que todo lo hemos superado, porque aún el día de hoy hay mucha incertidumbre sobre el futuro, sin embargo, ahora los problemas los hemos cambiado por retos y las lágrimas por ganas de que Cristian salga adelante y con él, nosotros.

Todo comenzó cuando esperábamos a nuestro primer hijo. La inexperiencia y la confianza que teníamos en los sistemas de salud, fueron factores que llevaron a que mi esposa sufriera de preclamsia y que durante parte importante del embarazo tuviera retención de líquidos lo que ocasionó que Cristian llegara mucho, pero mucho antes de lo que esperábamos. Tan mal estuvo todo que ambos, ella y él pasaron una buena temporada en terapia intensiva.

Jamás había escuchado sobre la retinopatía. Había escuchado muchas otras enfermedades de la vista pero jamás de la retinopatía. Palabra que ha quedado marcada en mi mente y en mi vocabulario diario. No soy médico ni pretendo serlo, lo único que entiendo de eso es que por alguna razón, la retina de mi hijo comenzó a desprenderse a los pocos meses de haber nacido y las causas de riesgo pudieron haberse alineado para que eso sucediera, como por ejemplo, que haya nacido de seis meses o que por aproximadamente dos meses haya tenido que pasar su vida en un hospital con oxígeno porque no podía respirar por sí mismo. En más de una ocasión, los médicos no nos daban esperanza de vida para él. Además de que también nació con apenas un poco más de 900 gramos de peso.

Apenas unas semanas después de que lo dieron de alta, notamos que algo andaba mal porque no seguía los objetos frente a él, como si no le interesara lo que había a su alrededor. Después de que nos aconsejaran llevarlo con un especialista, el diagnóstico fue un golpe duro en el estómago. Recuerdo que aquella vez, el día estaba nublado y recién nos dieron el resultado y salimos de la clínica, el deseo de gritar y de llorar parecía la mejor opción. Aquella noche no pude dormir. Solía salir por las noches, cuando todos dormían a fumar y preguntarme por qué nos había pasado esto a nosotros. El deseo infinito de regresar el tiempo para poder cambiar las cosas era un pensamiento diario y la impotencia de no poder hacerlo eran aún más dura. Durante esos meses fue un ir y venir de Querétaro a la Ciudad de México para ir con especialistas, quienes coincidieron en todos los casos, era retinopatía estadio cinco.

Poco a poco, nos dimos cuenta que si Cristian no iba a ver, nosotros teníamos que comenzar a criarlo para que saliera adelante. Acercarnos a Dios y a nuestra familia fue un gran refugio para nuestros sentimientos. Leíamos en Internet casos de personas invidentes que son un verdadero ejemplo y eso me motivaba para saber que no todo estaba perdido. Saber que podríamos hacer mucho con él y que sin dudas, él nos enseñará mucho a lo largo de nuestras vidas. Afortunadamente, una colega en Querétaro, Elvia Gómez, nos dijo sobre la Unidad de Neurodesarrollo de la Universidad Nacional Autónoma de México Campus Juriquilla y los programas de investigación sobre bebés prematuros en donde comenzó a recibir terapias de todo tipo, de movilidad, lenguaje, alimentación, entre otras.

En Querétaro, acudimos al Instituto Mexicano de Oftalmología y al Grupo Oftalmológico Visión mientras que en la Ciudad de México, a la Asociación para Evitar la Ceguera en México I.A.P. y Hospital de Pediatría del Centro Médico Nacional Siglo XXI. En todos los casos el diagnóstico fue retinopatía estadio cinco. Para serles sincero, fueron días tan pesados, tan difíciles, que le agradezco a muchas personas por estar con nosotros en esos días. El apoyo de familiares y amigos fue fundamental, porque todos los días eran como traer un nudo en la garganta.

Durante este tiempo, nos han enseñado primero que nada, que Cristian es un niño sano y como cualquier otro. Que su disciplina tiene que ser como la de cualquier otro niño, regañarlo si desobedece y premiarlo si hace algo bueno. Que en ningún momento le digamos que no puede hacer algo. Es obvio que habrá cosas que por no ver puede sea complicado que las haga normalmente, pero alentarlo para que haga su vida lo más normal posible. En la UNAM, comenzaron a prepararnos para ayudarlo a identificar sonidos, gatear y caminar. Tardó mucho en aprender a gatear, lo cual hizo después del año de nacido y con terapias que nos daban para aplicarlas también en casa.

Gracias a esto, comenzamos a estimular su oído a través de juguetes con sonidos, llaves, botellas de plástico rellenas con piedritas o arroz, sonajas y cualquier cosa que hiciera algún sonido en particular. Algunas aplicaciones para el teléfono con sonidos de animales también fueron de utilidad. Poco a poco comenzaba a buscar de dónde venían los sonidos y a querer alcanzarlos, pero no fue de la noche a la mañana. Nos recomendaron que tocara también cosas con diferentes texturas, una lija, algodón, madera, metal, papel, hielo y que tocara plantas y flores y meter las manos en un chorrito de agua. No fue fácil, porque muchos de estos materiales le asustaban, por lo que había que estar con él en todo momento y alentarlo a continuar.

Físicamente, le movíamos los brazos aplaudiendo y las piernitas arriba y abajo. También lo tomábamos de las manitas (él acostado boca arriba) y que solo tratara de incorporarse; esto con cuidado y sin lastimarlo. Sin embargo, tardó bastante tiempo para gatear. Sobre una superficie plana y un poco inclinada lo tomábamos con cuidado del pecho con la palma de la mano y lo ayudábamos a que se apoyara con los brazos, moviendo uno a la vez. A su vez, que moviera una pierna una a la vez pero realmente fue difícil, porque Cristian no quería hacerlo solo y eso nos desesperaba bastante. Creo que fue hasta después de que cumplió un año que nos sorprendió y dio unos gateos solito mientras veíamos televisión y él estaba acostado en un colchón en la sala. Después de eso no tardó mucho en comenzar a tratar de pararse y apoyarse en los sillones para caminar de un lado a otro. Aunque aún no sabe usar el bastón, pues se desplaza con confianza en los lugares que conoce, compramos de esos flotadores para alberca que parecen fideos, los abrimos por la mitad y los colocamos en lugares como la cómoda de la televisión y en la mesa para que no se pegara en la frente.

Pensamos que sería bueno encontrar una escuela en donde pudieran orientarnos sobre su educación, por lo que dimos con el Centro de Atención Múltiple “Tonali” en donde le han comenzado a enseñar a dos años y medio de nacido (ahora casi tres) a avisar de ir al baño, caminar con bastón, comer solo y desplazarse por el salón de clases. No todo lo sabe hacer aún del todo como lo haría un niño que sí ve, pero poco a poco muestra avances. Nos preocupa que por ejemplo, aún no hable, pero confiamos en que pronto nos pueda dar una sorpresa; pero entiende todo, si le decimos que se suba al sillón, lo hace; si le pedimos que se siente en la sala para jugar, lo hace; nos lleva los juguetes cuando no tienen pilas y quiere jugar con ellos y hasta va hasta nuestra habitación por las mañanas los fines de semana para despertarnos.

Sus terapeutas nos han recomendado que le comencemos a enseñar a jugar con otra clase de juguetes como cochecitos, guiándolos cómo se mueven en el piso. También poniendo una pelota y enseñarlo a patearla e incluso se sube arriba de una de ellas, la más grande, y se pone a saltar sobre de ella agarrado de nuestras manos. Le encanta saltar en los brincolines y a columpiarse.

Ya pronto cumplirá tres años y tendremos que pensar en si continuará en este Centro de Atención Múltiple o tendremos que llevarlo a una escuela especial para niños invidentes, que aquí en Querétaro la única de la que tengo conocimiento es una de la Fundación Josefa Vergara y Hernández. Tengo entendido que en algunos otros países como Chile hay escuelas muy completas, pero obviamente son opciones muy lejanas para nosotros, pero me recomiendan mucho un sistema llamado Montessori. Poco a poco hemos ido adaptando nuestra casa para evitar que se golpee, y tratamos de no tener muchas cosas en la sala que obstruyan su paso.

Sin embargo, lo más importante es quererlo mucho, hacerle saber que en nosotros tiene un apoyo no solo físico sino familiar. Tratarlo como a cualquier otro niño y jamás decirle que no puede. En su momento, explicarle qué es la retinopatía y que eso jamás será un impedimento para que sea feliz. Habrá que ser ingeniosos para que se desarrolle de manera normal al hacer sus actividades diarias, como ir al baño, espere el camión, vaya a la escuela y juegue con sus primos. Por cierto, se siguen aceptando consejos de todos quienes se tomen el tiempo de leer esto.

Ya por último, quiero dirigirme a ti que estas aquí con la misma desesperación que yo en 2013, quiero que sepas que tienes derecho a sentirte devastado cuando la noticia de que tu hijo o hija no verá y se perderá muchas cosas hermosas que tiene esta vida, sin embargo no estás solo o sola en este camino, hay muchos en quien puedes apoyarte. Sin duda habrá tiempo para que llores, desesperes, te sientas en lo más profundo de la oscuridad y acudas a especialistas y dios quiera que haya buenas noticias, pero si después de todo eso el diagnóstico no es alentador, ten en cuenta que rendirte no es una opción. Cuando estés listo o lista para seguir adelante, hazlo y piensa que ellos estarán bien si los apoyas con toda tu alma. La tecnología nos ha demostrado que ya nada es imposible y con la ayuda de ella y con nuestras acciones, tendremos hijos de los cuales estaremos, estoy seguro, orgullosos el resto de nuestras vidas.

@dhcambron

Los datos del blog en 2015

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2015 de este blog.

Aquí hay un extracto:

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog ha sido visto cerca de 15.000 veces en 2015. Si fuera un concierto en el Sydney Opera House, se se necesitarían alrededor de 6 presentaciones con entradas agotadas para que todos lo vean.

Haz click para ver el reporte completo.

Curioso ver cuales han sido las entradas más visitadas, los temas que más han interesado o que más comentarios han recibido.

Un dato curioso: el día que más actividad hubo en el blog fue el 13 de julio… ¡el día de mi cumpleaños!

Desde aquí daros las gracias a todos por continuar leyendo mis desvaríos y ocurrencias. Espero escribir más en 2016 (o al menos prometo intentarlo ;)).

¡Felices fiestas!

Año nuevo… ¡Secciones nuevas!

He decidido hacer reformas en el blog, por así decirlo. Ya que hace tiempo que no introducimos nada nuevo por aquí, ¿qué os parece si incluimos nuevas áreas temáticas?

En realidad, una de ellas ya existía aunque no de manera oficial… Y la otra, la hemos tratado en alguna ocasión de una forma tangencial. Pero ambas tienen su justificación y se han ganado el pleno derecho a estar este año en el blog.

Os explico de qué se trata 😉

He creado dos nuevas categorías para clasificar los posts, de forma que ahora tenemos dos secciones nuevas:

Preguntas de ciegos

Descripción:

En esta sección incluiré todas esas preguntas, consultas o dudas que la gente suele hacerte cuando eres ciego. Aquí podréis encontrar también una recopilación de las consultas que los lectores del blog soléis enviarme, por si pueden ayudar a otras personas.

A lo largo de estos seis años de andadura en Viviendo a tientas, han sido muchas y muy variadas las preguntas que he ido recibiendo sobre el mundo de las personas ciegas. A veces lo hemos tratado con humor, otras con más seriedad… Y lo cierto es que ya era hora de que estas #preguntasdeciegos tuvieran su propia sección.

Así que amigos, si a partir de ahora tenéis cualquier duda, pregunta o consulta, por estúpida, insignificante o tonta que os parezca, no os avergoncéis. Tenéis a vuestra disposición el buzón de correo viviendoatientas@gmail.com y allí podéis enviar todas las preguntas que siempre habéis querido hacer y nunca os habéis atrevido.

Pero antes, ¡no olvidéis revisar las que ya se han publicado! No vayáis a enviar preguntas repetidas 😉

ah, el único favor que os pido es que en la consulta que enviéis por correo, indiquéis si dais vuestro permiso para publicarla en el blog o se trata de una consulta privada. ¡Gracias!

Padres a tientas

Descripción:

¿Alguna vez os habéis preguntado cómo es la maternidad o la paternidad para alguien que no puede ver? Hay padres y madres ciegos que crían a sus hijos a tientas, y lo hacen perfectamente. ¿Y cómo es criar a un bebé que nace ciego? ¿Cómo sobreponernos cuando nuestro hijo o hija pierde la vista? ¿Qué hacer para ayudarle a llevar una vida normal?
En esta nueva sección del blog exploraremos todas estas cuestiones, trataremos de averiguar cómo experimentan la paternidad y la maternidad los padres ciegos, y nos contarán qué trucos o herramientas utilizan para educar y criar a sus hijos como cualquier otra persona. Asimismo, compartiremos las experiencias de padres con hijos invidentes y cómo estos han logrado llevar una vida normal.

Desde que el buen amigo David Cambrón nos envió su historia desde México, “Mi hijo nacerá ciego, ¿qué debo hacer?”, han sido decenas las personas que han dejado sus comentarios para contarnos sus historias. Hay muchas personas leyendo esto que han pasado por una historia similar -como mi propia madre, que nos contó su experiencia en el blog-, pero también hay gente que lo está pasando realmente mal porque acaba de ser padre o madre de un bebé ciego y no sabe qué hacer. Esta sección tratará de aportar un poco de luz a estas personas.

Pero no solo exploraremos el mundo de los hijos ciegos, sino que también le daremos la vuelta a la tortilla y averiguaremos cómo es la otra cara de la moneda. Hablaremos con padres y madres invidentes que han criado -o están criando aún- a niños que ven perfectamente. ¿Cómo es la crianza para una madre o un padre ciegos? ¿Cómo se las apañan en una sociedad tan tremendamente visual para educar a sus hijos?

Estas y otras cuestiones son las que pretendo abordar en el nuevo año que comienza, con la misma ilusión con la que he escrito en el blog desde que lo inicié allá por el 2009. Seguiremos compartiendo historias, curiosidades, anécdotas y dudas, resolviendo todas las que podamos y aportando luz siempre que nos sea posible.

Si os apetece acompañarme… Yo trataré de continuar iluminando el camino a quienes tienen que seguir viviendo a tientas 😉

¿Existe la ceguera psicológica?

Este es un tema que hasta ahora no había tratado en el blog, pero no por falta de ganas, si no por puro desconocimiento. Reconozco que apenas sabía nada del asunto, pero hoy cayó en mis manos un artículo publicado en Voz Pópuli, gracias a un compañero de trabajo, que habla de una mujer con múltiples personalidades, de las cuales, dos de ellas son ciegas. increíble, ¿no?

Aquí un fragmento del artículo, para poneros en contexto…

Hace 17 años la paciente B.T. tuvo un grave accidente en el que sufrió varias lesiones cerebrales. La primera que descubrieron los médicos fue que había perdido la vista como consecuencia de los daños en la corteza visual, lo que le obligó a aprender a caminar con bastón y perro guía. Cuatro años después empezó el trastorno de personalidad múltiple y la mujer desarrolló hasta diez identidades radicalmente diferentes, con edades, sexos y costumbres muy dispares. Personalidades que, tal y como relata The Washington Post, se manifestaban incluso en idiomas diferentes: a veces hablaban en inglés, otras en alemán y en ocasiones en las dos lenguas.

La mujer tiene ahora 37 años y su tratamiento médico se centraba en manejar estas personalidades múltiples que le dificultaban la vida cotidiana. Hasta que un día, hace unos meses, durante una de las pruebas, cuando la mujer estaba sumida en el rol de un joven adolescente, comenzó a ver de nuevo.

El asunto fue gradual. Primero reconoció unas cuantas palabras en la portada de una revista y después recuperó la visión del resto de la realidad. Más tarde, la recuperación se extendió a otras personalidades y otras de sus identidades comenzaron también a ver, hasta el momento actual en que ocho de ellas tienen visión y dos siguen siendo invidentes. El asunto es bastante enrevesado, pues la mujer cambia de personalidad y tan pronto ve como vuelve a ser ciega. El caso pasó a manos de los psicólogos alemanes Hans Strasburger y Bruno Waldvogel, que son quienes relatan los detalles en un artículo publicado en la revista PsyCh Journal. Tras conocer el cambio súbito en la visión de la mujer, explican, ambos sospecharon que el diagnóstico inicial había sido erróneo y la ceguera no tenía un origen fisiológico sino psicológico. Los médicos habían realizado una serie de pruebas sobre la visión – con láseres, gafas especiales y luces de distinto tipo – y concluyeron que la ceguera se había producido por un daño en la corteza cerebral. Pero el hecho de que la vista fuera y viniera en función de la personalidad les indicaba que allí estaba ocurriendo algo diferente.

Para asegurarse de que se trataba de un fenómeno real, los científicos realizaron varias pruebas de medición de señal cerebral mediante electroencefalograma y descubrieron que cuando la mujer entraba en el estado de sus dos personalidades ciegas, sus neuronas no mostraban respuesta alguna a los estímulos visuales a pesar de que la mujer tenía los ojos abiertos y miraba directamente a los objetos de la prueba.

Con todos estos elementos los investigadores creen que se trata de un problema psicogénico y no fisiológico, es decir, que no está causado por un problema estructural. Algo debió suceder durante el accidente, especulan, que hizo que su cuerpo reaccionara cortando la capacidad de ver, e incluso ahora dos de sus personalidades tienen este problema. No es extraño observar trastornos en los que el cerebro deja de procesar la señal visual aunque los ojos funcionen perfectamente.

Fuente: Cuando una de tus personalidades es ciega y la otra no

Si esta historia hubiese tenido lugar en el siglo XVI, estoy convencida de que a esta pobre mujer la hubiesen quemado en la hoguera acusándola de brujería. O habrían corrido a buscar al sacerdote más cercano para practicarle un exorcismo. Porque sinceramente, se parece a un caso típico de posesión demoníaca de los que tantas veces hemos visto en las películas.

¿Realmente es posible que la ceguera vaya y venga? ¿Que sea algo psicológico? ¿Y qué impulsaría al cerebro a desconectarse así de lo que le trasmiten los ojos a través del nervio óptico?

No sé muy bien qué explicación científica o médica habrán hallado para este caso -si es que la hubieran encontrado-, pero estoy segura de que aunque resulte casi inverosímil, este tipo de trastornos existen.

Curioso, ¿no os parece?

¿conoceis algún caso parecido? ¿Alguien que haya sufrido una ceguera temporal o circunstancial y recuperase la visión después de un tiempo?