Archivo de la categoría: Entrevistas

Viviendo a tientas en… Venezuela (3ª parte)

3ª parte: De relaciones, asociacionismo, movilidad, barreras arquitectónicas y otras cuestiones.

Hablemos de un tema peliagudo: las relaciones humanas (guiño). ¿Es fácil relacionarse con otras personas ciegas en tu país? ¿Acudes a algún tipo de asociación para intercambiar experiencias o conocimientos?

Puesto que el prejuicio se extiende hacia muchas áreas, la socialización tiende a llevar al ciego a ser muy endogámico. Por supuesto, es relativo hasta cierto punto, pues hay ciegos que por su contexto socializan más con personas que ven, que con ciegos; y también al contrario. Como he mencionado muchas veces, socializar en mi caso, nunca ha sido una actividad muy destacada; así que, socializar con ciegos, para mí no es fácil. En líneas generales me relaciono con personas ciegas de mi país por temas laborales, educativos y afines. No es que no tenga conocidos y algunas personas ciegas a quienes considero amigos, pero son en realidad muy pocos. Ahora, eso no tiene que ver con el país, por lo que he podido observar. Es un tema mucho más personal. Tengo entendido que muchísimos ciegos, sobre todo aquellos que nacieron con ceguera, sí que se reúnen en asociaciones, asisten a eventos de ciegos, juegos de ciegos y así. Yo, puedo socializar un rato, pero no me resulta fácil hacerlo durante tiempo prolongado y con muchos ciegos a la vez —y no, no es rechazo a la ceguera, que hay ciegos muy majos; es que hay conductas que no me van y soy un tanto jodida—. Creo que, mis inicios en el mundo de la ceguera en Venezuela, y ciertas formas que pude apreciar durante mi proceso de rehabilitación, marcaron un poco en mí el poco deseo de involucrarme en ciertas actividades de ciegos.

¿Dirías que es complicado hacer amistades en la sociedad venezolana cuando tienes una discapacidad visual?

La verdad, lo contrastante de la sociedad venezolana es que, con todo y sus prejuicios, tiende a ser afectuosa y amigable, más bien sobreprotectora. Entonces, hacer amigos puede ser fácil o difícil porque depende de la actitud de la persona ciega. Por lo menos yo, que soy una mujer tan difícil, tengo al menos unos cuantos amigos que hice ya estando ciega, a los que adoro con devoción; así como también cuento con algunas amistades que de alguna forma no se alejaron del todo debido a mi ceguera.

Tradicionalmente, se dice que la sociedad latinoamericana es más visual, las mujeres se preocupan mucho por su aspecto físico. ¿Cómo percibes esto desde que perdiste la visión? ¿Crees que te discriminan de alguna forma por tu ceguera?

Siendo honesta, en esta sociedad tan ferviente por la estética, para mí ha sido complicadísimo ciertos aspectos de la socialización porque, aunque ahora estoy ciega, formé parte durante 28 años de una sociedad para la cual, el aspecto visual tiene gran relevancia. Para mí fue traumático observar como mis ojos perdían su color natural, como involucionaban. Ha sido tan traumático —siempre me pareció espantoso ese color blanquecino azulado de los ojos con ceguera, mucho más cuando disminuyen de tamaño—, que me considero una mujer poco atractiva desde que estoy ciega. Esto, se traduce en que mi actitud hacia el sexo masculino no sea demasiado abierta. Eso, aunque parezca mentira es un problema; pues hace que uno se centre en que, si alguien te dice algo bonito o se te acerca, lo hace más motivado por la lástima, que porque le resultes atractiva. También me he topado con hombres que ven, a quienes les he resultado atractiva, pero no se atreven a iniciar ningún tipo de relación porque la presión social y el cuestionamiento les puede; incluso, alguno ha intentado acercarse sí, siempre que fuese algo a escondidas. Es duro enfrentar ese tipo de situaciones, porque no siempre es fácil determinar qué les motiva a comportarse así. Te llenas entonces, de más prejuicios e inseguridades y esa parte de la socialización se complica. Si a eso le sumas que, el hombre venezolano busca la mujer estéticamente perfecta, te enredas porque ya no sabes cuál es la razón por la que te discriminan —apartando la de que sean gilipollas, claro—. Tengo conocidos que me han dicho que, en mi caso, un problema es la inteligencia; según ellos, soy demasiado inteligente y eso les acojona. Así que, voy navegando sola, al menos en lo que a relaciones afectivas se refiere.

En cuanto a la movilidad y la accesibilidad urbana, ¿cómo de difícil o fácil es moverse por las calles de tu ciudad? ¿Hay semáforos con señal acústica? ¿Las aceras cuentan con rebajes o rampas para detectar dónde está el paso de peatones?

Debo decir, que trasladando lo de navegar a lo literal de desplazarse por Caracas, nada más complicado, por vida de dios. Acá no hay aceras adaptadas y las pocas que han considerado adaptar, normalmente tienen un coche o cualquier otro obstáculo en medio. Semáforos sonoros que yo sepa no han implementado aunque, sí hubo un proyecto para hacerlo en uno de los municipios de la ciudad.
Y el transporte, ¿está adaptado?

El transporte no está adaptado y tienes que tener mucha suerte de no conseguirte con un chofer cabreado, o terminarás bajándote en plena vía —me pasó una vez mientras aprendía orientación y movilidad—. El sistema metro no tiene grandes adaptaciones —las que intentaron hacer quedaron mal hechas— pero cuentas con un guía vidente —cada vez hay menos por la situación del país— que puede facilitar tu traslado de la entrada de las estaciones hasta los vagones y viceversa. Esta es una ciudad que yo llamo come bastones y conteras; acá como no te vayas con cuidado, una moto te deja sin el fluorescente del bastón y el cemento o las alcantarillas —para no hablar de los huecos— te deja con la contera comida de ratón y con un dolor de hombros de padre y señor mío.

Tú caminas usando un bastón blanco, ¿cierto? ¿Alguna vez te has planteado usar un perro guía? ¿Podrías explicarnos cómo funciona ese procedimiento en tu país?

Bueno, esa figura acá no existe. De hecho, conozco dos personas en silla de ruedas que tienen perro de asistencia, pero ninguna ciega con perro lazarillo. La ley contempla su existencia, pero si no recuerdo mal, hace unos 11 años estuvieron acá unas personas que se encargaban de asignar perritos de asistencia; en aquel evento, se nos dijo que Venezuela no era considerada apta para tener perros lazarillos. Hay demasiada basura en las calles y demasiados perros callejeros; son de los argumentos que recuerdo, nos dieron para no pensar en adquirir un perrito lazarillo. A mí me gustaría tener uno y al mismo tiempo no. Es algo que me produce sentimientos encontrados. No porque crea que se le maltrata; la verdad he sido testigo de cómo tratan a los perritos lazarillo y eso es increíble. Pero siempre me pregunto: ¿podré hacerme cargo de él? Creo que en un país como este en el que vivo, no.

Para ir acabando, me gustaría hacerte un par de preguntas más personales. Esto es algo que a mí a veces se me viene a la mente, realmente me intriga, y no sé bien cómo responderme: ¿Crees que de no haber perdido la visión, hoy serías una persona diferente? ¿Cómo imaginas que sería tu vida hoy?

Te confieso que pasé mucho tiempo preguntándome si hoy en día sería una persona distinta de no haberme quedado ciega. Hace tiempo dejé de darle tanta importancia, pero si tengo que ser analítica y objetiva, debo responder que sí. Sería una mujer distinta en muchos aspectos de mi vida, sobre todo en el profesional. Creo que, si no hubiese perdido la vista, habría concretado ciertos proyectos que me tendrían viviendo en Europa, con un estupendo consultorio odontológico y dedicándome a lo que fue, por casi un tercio de mi vida, la mayor de mis pasiones.

Por último, me gustaría que nos compartieras algún sueño o proyecto para el futuro. ¿Dónde te ves dentro de 5 años? ¿Qué te gustaría haber logrado?

No suelo ser pesimista, pero pienso que Venezuela es un país demasiado inmaduro y hay mucho en tema de discapacidad por aprender; el problema es que hay demasiadas mentes cerradas también. Es frustrante, porque en muchas ocasiones me pregunto si tengo cabida en este país. De un tiempo para acá, siento que tengo mucho talento que se desperdicia —no, no es un ataque de narcicismo—, que podría hacer tantas cosas pero que aquí y en España —mi experiencia allí no fue muy positiva—, es casi imposible, siquiera plantearlo; si hay algo que he aprendido es que, en ocasiones puedes tener proyectos y puedes trabajar para alcanzarlos; algunas veces lo lograrás, otras, tendrás que redefinirlos y adaptarlos. Hay muchas personas que piensan y me han dicho en directo, que debería dedicarme a lo que tiene que ver con discapacidad. Algunas otras personas me consideran una activista de la inclusión. A mí me gustaría trabajar para lo cual me preparé, dedicarme a crear tecnología segura y accesible. En el momento que atravieso ahora, se me hace demasiado difícil plantearme metas o proyectos a largo plazo; sin ser melodramática, estoy un poco ocupada en tratar de sobrevivir en este país y no está siendo fácil. Quizá lo que tengo más visualizado es el escribir y publicar, aunque sea un libro —vamos que si es más de uno no me enfadaré—. En los últimos tiempos he descubierto una inusitada pasión por escribir; y ando poniendo mucho empeño en aprender para hacerlo lo mejor posible.
Hoy en día ya no sueño tanto con aspectos tan individuales. No soy la mujer más altruista, pero ahora sueño con cosas menos tangibles; cosas en las que nunca antes me detuve a pensar. Sueño con que haya cambios significativos en la sociedad, pero también en el colectivo de personas ciegas. Sueño con provocar cambios y, si en realidad tengo el don de influir, hacerlo bien. Sueño con vivir con calidad de vida, en un país con estaciones donde pueda equilibrar mi parte científica con la humanística. Desarrollar tecnología y escribir. Ni idea de si en 5, 10 o más años lo habré logrado. Por ahora me enfoco en vivir el aquí y el ahora.

Gracias a Patricia por la invitación a su blog;vaya para ella y para todos, un abrazo fuerte.

Anuncios

Viviendo a tientas en… Venezuela (2ª parte)

2ª parte: De cómo es el acceso al empleo, la cultura o la tecnología en Venezuela.

¿Cómo se accede a las adaptaciones para el estudio (libros en braille, tiflotecnología, etc) o para adaptar un puesto de trabajo?

El ciego venezolano no cuenta con una gran cantidad de beneficios. Cierto es que, a partir de 2007 con la aprobación de la Ley para Personas con Discapacidad y el Consejo Nacional de Personas con discapacidad (CONAPDIS), se logró que la persona ciega pudiese acceder a ciertas herramientas tiflológicas como bastones, regletas y punzones. Recuerdo que mi primer bastón, el que usé cuando aprendí orientación y movilidad, era de cobre, con un color rosáceo metálico, puesto que era hecho por alguien de aquí del país —nada de esos bastones chulos de color blanco—.Para rehabilitarse, en mi época existía la sociedad amigo de los Ciegos y algunos Centros de rehabilitación del estado, ubicados en hospitales públicos donde te enseñan Braille, orientación y Movilidad, y otras cosillas para manejarte con independencia y autonomía. Este tipo de entrenamiento se da en los sitios, los terapistas ocupacionales no van a casa de nadie, a menos que tú, de forma particular les contrates y pagues sus honorarios. En la actualidad, crearon una serie de centros creo que reciben el nombre de CAEDEVAS, que atienden a personas con discapacidad visual, pero desconozco un poco su funcionamiento porque son más nuevos y también estuvieron a punto de desaparecer cuando al gobierno les dio un picón de trasero y quiso obligar la desaparición de las instituciones de educación especial.
No, si es que a diferencia de lo que alguno piense, Venezuela no es tan república bananera, ¿eh?

En Venezuela no existe la figura de la adaptación de estudios o puestos de trabajo, dependientes de una organización. Acá el ciego estudia como puede. Existe la figura del Docente Especialista que, en realidad, suele prepararse más en la atención de otro tipo de discapacidades —el único máster relacionado es el de Sordoceguera—, por lo que, desde mi conocimiento se hace mucho de forma empírica. En pocas palabras, si eres ciego y quieres estudiar, muchas adaptaciones corren por tu cuenta. Desde el punto de vista laboral, me parece que la ley estipula que la adaptación corre por cuenta del patrono; hasta donde yo sé, CONAPDIS no se mete en nada de eso, a menos que sea para fiscalizar al empresario porque no cumple con la ley, empleando al 5 % de su nómina con personas con discapacidad. En el país se han comenzado muchas iniciativas, pero pocas permanecen operativas a lo largo del tiempo. Por ello, acceder a la tiflotecnología, libros en braille y demás, se hace complicadísimo si no estás al menos en la capital, donde existe un servicio para personas con discapacidad visual en la Biblioteca Nacional de Venezuela, que digitaliza e imprime libros en Braille a solicitud del usuario. También cuenta con una sala de ordenadores con Linux y lector de pantalla ORCA. En la universidad donde yo trabajo, existe un área en la biblioteca Central, en la cual funciona un proyecto de Fundación ONCE para América latina (FOAL), llamado Red Social Venezuela, en el que las personas pueden formarse en herramientas de tiflotecnología —desconozco si sigue operativo—. De hecho, ese fue mi primer empleo una vez quedé ciega: ser instructora de informática para personas con discapacidad.
Existe, además una imprenta Braille que si no recuerdo mal depende del Ministerio de Educación, y también hubo un proyecto para hacer audiolibros en casete. Estos dos últimos creo que no tienen mucha actividad en la actualidad, debido a la escasez de papel y a la poca solicitud del libro hablado.

¿Existen ayudas estatales? ¿Algún tipo de entidad gubernamental que se ocupe de estas cuestiones?

¿Ocuparse? Bueno, en teoría el CONAPDIS debería ocuparse de todo lo relacionado a la discapacidad, pero es más lo que dicen que lo que hacen. Existe también una figura que llamaron Misión Dr. José Gregorio Hernández —que ya por el nombre dice mucho de la visión de la discapacidad en Venezuela—. Que estuvo involucrada en el censo y también en la entrega de ayudas técnicas. El problema es que ambas figuras invaden competencias y se ha vuelto todo un desastre.

En tu país, cuando alguien pierde la vista, ¿con qué opciones laborales cuenta? ¿Hay algún empleo específico que las personas ciegas puedan solicitar, como por ejemplo ocurre en España con la venta de cupones?

Venezuela no cuenta aún con una cultura de inclusión realista en cuanto a la ceguera se refiere. No hay puestos específicos para ciegos —lo que no significa que no existan ciegos que se desempeñen como vendedores ambulantes—. Con la nueva ley algunas personas lograron insertarse en empresas estatales; sin embargo, esa vía puede ser un poco discrecional pues, si no eres afecto al ideal político del gobierno actual, no te toman en cuenta bajo ningún concepto —a mí me han dicho en mis narices que como firmé contra el presidente Chávez, me olvide de empleos con el gobierno—, por ejemplo. Algunos han tenido la fortuna de ingresar en empresas privadas con sedes internacionales, pero es una minoría. Por otro lado, hay algunas empresas privadas que tienen programas de inserción, pero solo aplica para ciegos que sean bachilleres; ya que el empleo suele ser de auxiliares administrativos, recepcionistas y cargos similares. Hay ayudas que ofrece el gobierno a través de sus misiones, pero funcionan de manera similar a las descritas: te vistes de rojo o te olvidas de las ayudas.
Dependiendo de la profesión —si es que la tiene— una persona que se haya quedado ciega puede intentar tramitar una pensión por incapacidad, pero si no me equivoco eso luego te inhabilita para obtener otro empleo.

Hablemos del acceso a la cultura: ¿hay mucha oferta de ocio adaptado? ¿Disfrutas de películas o series con audiodescripción? ¿Y los libros?

Bueno, Ha habido ciertas iniciativas para facilitar el acceso a la cultura y la recreación, que decaen o desaparecen porque el ciego no hace uso de ellas. Existió en su momento algo que llamaron cine accesible (el último viernes de cada mes se proyectaba una película con audiodescripción); esta era de carácter gratuito, pero claro, no es que pasaban películas de cartelera. También existe una sala con obras en alto relieve, en el museo de Arte contemporáneo; hay adaptaciones en un planetario; sin ir más lejos, la autora del libro negro de los colores es venezolana. Hay también una asociación que promueve deporte adaptado, pero creo que se orienta más a la discapacidad motora y, hay personas ciegas que participan en deportes para ciegos y algunos son atletas de alta competencia. El turismo adaptado todavía no tiene una gran difusión, al menos para personas ciegas, pues para personas sordas sí que hay algún proyecto pululando por ahí. Aunque Venezuela ya ha ido cambiando al formato de TDT, que acá le han llamado TDA, no hay accesibilidad para ciegos, solo para sordos, más que todo en programas informativos; la audiodescripción en la televisión venezolana brilla por su ausencia. Ni hablar de los libros, que acá ni se han dignado a firmar el tratado de Marraquech. Así que, si quieres leer libros nuevos, te los compras y los escaneas, te los compras y pides al servicio de la biblioteca que te lo escanee; o caes en la piratería y los buscas en la red.

Claro, no es que todo sea tan terrible. El problema fundamental que yo observo en el colectivo de ciegos venezolanos es la apatía y la endogamia, que no ayuda mucho a que hayan cambios significativos en el país.
Por todo eso, quizá en un ataque de nacionalismo poco frecuente en mí, considero que el ciego venezolano es un guerrero y no tiene mucho que envidiarles a ciegos de países del primer mundo.

En cuanto a la tecnología, actualmente te dedicas al mundo de la programación. Según tu experiencia, ¿has encontrado muchos prejuicios en ese sector en cuanto a la ceguera?
¿Qué soportes técnicos utilizas en tu día a día? Por ejemplo, para usar el pc, el móvil, etc.

Venezuela, aunque esté mal que yo lo diga, es un país con muchos recursos, pero también con muchos prejuicios e ideas preconcebidas respecto de la ceguera. Estos abarcan desde cómo vive y funciona una persona ciega, hasta lo que debería o no debería hacer de su vida profesional y personal. En mi caso, siempre tengo que enfrentar la duda de si en realidad sé, de si en realidad puedo. Aunque no soy programadora, sé programar y en el área tecnológica cuento con conocimientos variados que, casi no pongo en práctica —como no sea a título personal— porque en informática siendo mujer y además ciega, la gente duda de que sabes de lo que le hablas. Además, no hay quien les cierre la boca cuando te ven usando el ordenador y todavía no me consigo al primero que no quiera que le muestre como anda el lector de pantalla. Yo, a punta de trabajar y estudiar, he podido hacerme con ordenadores y móviles adaptados—menos mal no soy cinéfila (¡menudo sufrimiento no poder ir al cine para poder pagarte el ordenador!)—. También hay quien de pronto te escucha y te llama, pero espera que no le cobres porque, como eres ciega, te hacen ellos un favor en realidad. He pasado muchas horas diseñando proyectos que, en algunos casos quedan dentro de la gaveta del olvido, en otros, el mérito lo esgrime un tercero. —y sí, suponen bien, la mayoría de veces no me pagan—. Resulta difícil, al menos para mí, definir si el problema es que soy ciega, que soy mujer, o que siendo ambas cosas pretendo cobrar lo que creo vale mi hora de trabajo. Tengo un CV, a según dice un abogado laboral de mi país, acojonante, incluso para alguien que no tiene discapacidad. Es ilógico pensar que mis honorarios profesionales no correspondan a ese CV, ¿no? Pero como he dicho en otras ocasiones, es dificilísimo que confíen en ti, para ciertas actividades siendo una persona ciega. De hecho, el propio empleo que tengo ahora, costó lo suyo para que fuese propuesto y, aunque otros docentes solicitaban mi ingreso tiempo completo, la decisión fue darlo medio tiempo.

–Continuar leyendo la 3ª parte: De relaciones, asociacionismo, movilidad, barreras arquitectónicas y otras cuestiones.

–O regresar a la 1ª parte: Halena nos cuenta cómo perdió la visión y qué ayudas existen en Venezuela para personas ciegas.

Viviendo a tientas en… Venezuela (1ª parte)

En muchas ocasiones me he preguntado cómo hubiese sido mi vida de haber nacido en otro lugar, en otro país, o incluso, en otro continente. Sé que soy afortunada de vivir en España, un país de la Europa occidental donde la cultura de la integración para personas con discapacidad ha avanzado mucho en los últimos años. El acceso a la educación y la integración laboral son cuestiones por las que se ha luchado mucho y aunque todavía sigue habiendo mucho por hacer, considero que estamos a años luz de otros lugares. Sé que nos quejamos siempre de la falta de accesibilidad de muchas cosas o lugares (tanto físicos como digitales), pero si lo pusiéramos todo en perspectiva y nos parásemos un minuto a pensar en la tremenda suerte que tenemos, de veras creo que somos afortunados.

Como digo, por supuesto que aún hay mucho por hacer y por avanzar en nuestra sociedad. NI todo el mundo tiene acceso al empleo, ni todo es lo accesible que debería (hagamos aquí un minuto de silencio por la web de Renfe… ejem). Pero sí me parece interesante que hagamos ese ejercicio de ampliar barreras y conozcamos, aunque sea de forma virtual, cómo se vive siendo ciego en otros países o regiones.

Hace tiempo vengo dándole vueltas a la idea de crear una sección denominada “Viviendo a tientas en…”, donde personas de otros lugares o culturas nos compartan su testimonio.

En esta ocasión, he querido contar con la experiencia de alguien muy conocido en el entorno de las personas ciegas, al menos en la red social Twitter. Se trata de una personita que reside en Venezuela, ese país que por desgracia, en los últimos tiempos no pasa por su mejor momento y que día sí y día también, aparece en los titulares con noticias cada vez más preocupantes.

Ella se llama Halena Rojas y en su blog, que lleva por título Viviendo entre dos mundos , nos narra cómo se vive siendo ciego en Venezuela. Además de escribir excelentes posts sobre el mundo de la discapacidad, Halena reflexiona a menudo acerca de la ceguera en general, y de los comportamientos de las personas ciegas en particular.

Como la entrevista es muy extensa, la he dividido en 3 partes:

Si sentís curiosidad por conocer cómo vive una persona ciega en Venezuela, os recomiendo que no os perdáis esta interesantísima entrevista con Halena.

Desde aquí darle las gracias por compartir con nosotros su experiencia y por ser tan generosa. Bienvenida al blog y por supuesto, regresa cuando quieras 😉

1ª parte: Halena nos cuenta cómo perdió la visión y qué ayudas existen en Venezuela para personas ciegas.

¿Quién es Halena Rojas?

Puede que mi nombre resulte conocido, puede que no —al menos en mi país, muchos me conocen y yo no tengo idea de quienes son—. Soy hispana venezolana, y actualmente resido en mi país de nacimiento, Venezuela. Adquirí mi discapacidad a los 28 años, por lo cual mi vida dio un giro de 180 grados y dejé de ser odontóloga, para convertirme en Técnico superior Universitario en Computación, con especialización en Entornos virtuales de Aprendizaje, Máster en Herramientas de Apoyo, Accesibilidad y Diseño para todos y máster en Seguridad de la Información y las Telecomunicaciones. En la actualidad, me desempeño como asesora en accesibilidad e inclusión, soy auxiliar docente en la Escuela de Computación de la Facultad de Ciencias de la Universidad Central de Venezuela; aunque suena todo demasiado rimbombante, todo se resume en intentar que los estudiantes con discapacidad y sobre todo sus docentes, puedan tener una experiencia menos traumática durante el proceso de enseñanza aprendizaje en la Licenciatura de ciencias de la Computación. Es decir, entre muchas actividades, intento poner mi grano de arena para que algún día, las personas con discapacidad tengan un verdadero proceso de inclusión en equiparación de oportunidades y que, sean menos excluidos en carreras científicas.
Menuda tarea en la que estoy metida, ¿no? Pero bueno, al menos intento no quedarme anclada, hacer algo, por pequeño que sea.

Halena, tu blog se llama “Viviendo entre dos mundos”, ¿podrías explicar por qué escogiste ese nombre?

Bueno, como mi dedicación hasta los momentos es de medio tiempo —el otro medio tiempo hay que dedicarlo en intentar ser productivos—, llevo un blog profesional y uno personal.
El por qué del nombre de mi blog personal tiene un poco —o quizá mucho que ver— con el hecho de que cuando adquieres la ceguera en edad productiva, hablando al menos desde mi contexto actual y bajo mi experiencia que, puede no parecerse en absoluto a la de otro ciego venezolano, vives, literalmente entre dos mundos. El mundo de los que tienen visión 20/20 y el mundo de los ciegos. Si, además tienes algunas peculiaridades que hacen que no encajes del todo en ningún cliché, es mucho más probable que permanezcas en esa línea divisoria —invisible pero existente— entre ambos mundos, por la sencilla razón de que no logras identificarte ni con unos, ni con otros.
Por otra parte, también me paseo entre dos mundos muy significativos para mí: las letras y la tecnología.

Como alguien que nació viendo y después perdió la visión, ¿cómo dirías que fue tu proceso de adaptación a ese cambio en tu vida?

Reflexionando sobre mi historia personal, la verdad es que quedarse ciego en edad productiva puede llegar a ser muy traumático, mucho más, cuando la pérdida de ese sentido te lleva a perder una gran parte de tu vida. Tu proyecto de vida se va al traste, tu pareja te deja, tus amigos se alejan; en pocas palabras, te deprimes. Si a eso le sumas que el proceso de pérdida visual no ha sido agudo sino crónico y progresivo, en medio de quirófanos, viajes a otro estado para poder pagar las operaciones porque no tienes seguro que las cubra, y dolorosos y forzados reposos, el proceso puede tornarse en un pequeño infiernito personal.

¿Qué fue lo que más te ayudó?

Yo, que soy como soy —y eso de morirme me da repelús— decidí asumir mi proceso con calma, acudir al siquiatra, hacer terapias y tomar antidepresivos. Lo que menos quería era ver afectada mi salud aún más de lo que ya estaba —vamos, andar ciego se anda, vivir en diálisis es un poco más complicado, ¿no?—. Así que fueron unos cuantos años de ondulación emocional, antes de poder comenzar mi proceso de rehabilitación y reinserción en la sociedad venezolana. Parece sencillo leerlo así, ¿verdad? Sencillo no fue en absoluto, pero creo que pensar que la vida es un obsequio preciado, que quedarme ciega era el menor de mis problemas y que me quedaba mucho por delante, me ayudó mucho a salir airosa del proceso.

¿Qué consejo le darías a alguien que esté pasando por una situación similar en este instante?

Si tuviese que darle un consejo a alguien que tuviese que pasar por lo que yo pasé; que estuviese perdiendo la vista en edad productiva, creo que lo mejor que podría decirle es:
“Apueste a la vida; apueste por usted, no se dé por vencido. La vida, con todo y sus sinsabores, con sus altos y sus bajos, merece la pena vivirla. No la desaproveche preguntándose por qué a usted, pregúntese mejor ¿ahora cómo salgo de esto, cómo continúo?

En tu país, ¿qué apoyos tiene una persona ciega? ¿Existe alguna fundación, organización o similar a nivel nacional?

Vivir en Venezuela siendo una persona ciega, es una ruleta rusa, por eso, hay que armarse de paciencia y fortaleza y hacerse más preguntas de cómo, que de por qué. Acá no existe una gran organización como la ONCE de España. Hay un movimiento tiflológico bastante disgregado —hay más asociaciones de ciegos que ciegos en sí (inserte aquí carcajadita)—, lo que hace que resulte más difícil, en mi opinión, establecer políticas públicas transversales de bienestar colectivo. Esta multitud de asociaciones y fundaciones, están agrupadas bajo una figura que recibe el nombre de Federación Venezolana de Instituciones de Ciegos (FEVIC). Esta federación cuenta con una junta directiva, pero con honestidad no sabría precisar qué alcance tienen en términos de logros para el colectivo, si tomamos como referencia la ONCE de España. En la actualidad me parece que intentan hacer cambios, que quieren mejorar las condiciones de los ciegos en el país, pero, enfrentarse al aparato burocrático venezolano no es tarea fácil.

–Continuar leyendo la 2ª parte: de cómo es el acceso al empleo, la cultura o la tecnología en Venezuela.

Preguntas que nos hacen a los ciegos (parte III): La entrevista

Entre las preguntas que recibo a menudo, un día me llegó una solicitud de unos estudiantes de 3º de ESO para un trabajo que tenían que hacer en el instituto. Se trataba de un cuestionario para la asignatura de Visual y Plástica y les interesaba conocer algunos aspectos concretos sobre cómo percibe el arte una persona invidente.

A continuación os dejo el listado de preguntas que me enviaron, que iré respondiendo en sucesivos posts para que la entrada no sea demasiado larga. Iré dejando el enlace a la respuesta para cada una de las preguntas, así solamente tendréis que hacer click sobre la pregunta que os interese.

De paso, seguro que ayudamos a aclarar algunas de las dudas que mucha gente se plantea sobre las personas ciegas y que no se atreve a preguntar 😉

Listado de preguntas

Preguntas personales

  • 1. ¿Nació ciega o se volvió ciega después?
  • 2. ¿Tiene hijos? ¿Los tuvo de ciega? ¿Los disfruta igual que si pudiera ver?
  • 3. Hobbies

Cita con el Periodismo: de regreso a la radio

En ocasiones es necesario pararse y mirar hacia atrás. Reflexionar: ¿de dónde partimos?, ¿dónde estamos? ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

El otro día tuve el placer de participar en el programa de radio “Cita con el Periodismo”, creado en el ámbito de la radio universitaria por la facultad de Periodismo de Valladolid. Doy las gracias a Miguel Fernández-Páez, estudiante de último curso de Periodismo, y a su compañera, Alba Camazón, que me consideraron alguien digno de ser entrevistado en su programa de radio.

En “Cita con el Periodismo” entrevistan, una vez al mes, a algún periodista de Valladolid con, según dicen ellos, “algo que contar”. Y así me lo presentaron cuando me propusieron participar en el programa para contar mi historia.

Gracias a ellos, a lo largo de la entrevista fui haciendo una retrospectiva de lo que había sido mi progresión desde que salí de la facultad, allá por el año 2008, hasta la actualidad. Gracias a las preguntas que Alba me iba lanzando, fui explicando poco a poco cómo fue el proceso de buscar trabajo siendo una persona ciega, cómo me enfrentaba a las primeras entrevistas de trabajo, o cómo fue mi primera experiencia en la radio.

También hablamos de perros guía, del propio blog y de proyectos de futuro.

Si os apetece escuchar la entrevista, a continuación podeis ver el enlace.

Cita con el Periodismo – 29 de abril de 2016 | Radio UVa

Como siempre, ¡espero vuestros comentarios! 🙂

Neimhaim, la saga fantástica del momento. Entrevista con su autora, AS Loren

Admiro profundamente a las personas que luchan por hacer realidad su sueño. En concreto, admiro a cualquier persona que con una vida normal, como la mía o la de cualquiera de nosotros, es capaz de sacar tiempo cada día para escribir una novela. Y más aún, admiro enormemente a quienes logran llevarla a término y consiguen publicarla.

Es el caso de un reciente descubrimiento que hice, gracias a la recomendación de mi querida amiga Núria Azanza (@amaterasu_n) y que me gustaría compartir con vosotros.

Aránzazu Serrano Lorenzo es periodista, esposa y madre a tiempo completo. Pero además, acaba de publicar Neimhaim , una novela en la que ha estado trabajando a lo largo de los últimos veinte años. Se trata de una saga de fantasía épica, inspirada en las leyendas de los dioses nórdicos.

P: Veinte años son muchos en la vida de una persona para volcarse en la escritura de una novela. ¿Cómo ha sido ese proceso?

Como tú bien dices, es muy, muy difícil sacar tiempo al día para escribir, fue más fácil mientras era estudiante, pero una vez que tienes un trabajo, y sobre todo, un niño, todo se complica. Por eso he tardado tanto en terminarla, porque iba a ratitos, era mi hobby, mi entretenimiento, mi manera de disfrutar y de evadirme, y sobre todo, de soñar. Nunca pensé en publicarla, solo me divertía escribir, por eso no tenía ninguna prisa. El problema es que cuando terminé la historia, tuve que pasarme otros cuatro años reescribiendo y editando para que la diferencia de edad no se notara, ¡porque hay un abismo entre lo que escribes con 18 años y con 33!!

P: Además trabajas y eres madre. ¿Cuál es el secreto?

Pues me temo que no tengo ninguno, solo aprovechar las noches, cuando el niño se acuesta. Reconozco que es muy frustrante no tener más tiempo, pero te aseguro que el sacrificio en mi caso se compensa con creces. Las emociones y satisfacciones que un hijo despierta en una madre no son comparables a nada, ni en cantidad ni en calidad. Y siempre pienso que las experiencias que vivo ahora no se repetirán jamás, y que en cambio dentro de quince años, él querrá vivir su propia vida, y volveré a tener tiempo para escribir.

P: ¿Tienes alguna rutina a la hora de escribir o simplemente lo haces cuando puedes? ¿Alguna manía de escritora?

Rutina ninguna, escribo cuando puedo, y lo he hecho en toda clase de situaciones y lugares, siempre con mi netbook a cuestas. La inspiración me pilla casi siempre conduciendo, cuando voy escuchando música, y en esos casos me grabo con el móvil las ideas para que no se me olviden.

P: Centrémonos en Neimhaim. Se trata de una obra de fantasía épica inspirada en las leyendas nórdicas. ¿Cuáles fueron tus fuentes de inspiración a la hora de crear las tramas?

Mi principal fuente de inspiración fue El estandarte del cuervo, una novela gráfica de Marvel que recomiendo a todo el mundo, una historia preciosa y trágica que despierta una inquietud insaciable por saber más de la mitología nórdica. Las óperas de Wagner del Anillo de los Nibelungos también han sido una gran influencia.

P: ¿Qué otros autores y obras te gusta leer?

Leo muchísima fantasía épica y ciencia ficción, suelo alternar entre una cosa y otra. En Fantasía me encanta Tolkien, George R. R. Martin y Marion Zimmer Bradley, y en ciencia ficción Frank Herbert, Philip K. Dick y Arthur C. Clarke.

P: Para conocer tanto acerca de ese mundo mitológico, imagino que habrás leído muchos cómics y novelas. Pero en Neimhaim hay mucho de inventado. ¿Cómo surgieron los nombres y la geografía de los Nueve Mundos?

La geografía de Neimhaim la saqué invirtiendo el mar Báltico, es decir, lo que es mar, lo convertí en tierra y viceversa. Añadí un brazo de tierra y la península de Karajard por arriba, algunas islas y fiordos por el sur y voilá!! Los nombres tienen origen de lo más variado, pero la mayoría proceden de palabras en alemán o en gaélico o están inspirados en lugares de Escandinavia. Ailsa, por ejemplo, es un nombre escocés real. Saghan es una excepción, fue mi homenaje particular al gran astrónomo y divulgador Carl Sagan, al que admiro desde pequeña.

P: ¿Y el lenguaje propio de Neimhaim? Por ejemplo, en la novela hay dos clanes distintos, los Kranyal y los Djendel. ¿Qué significan estos nombres?

Pues me vinieron a la cabeza, no tengo ni idea de dónde me vino la inspiración, creo que lo soñé. Tal vez me lo susurraron los cuervos de Wotan al oído…

P: ¿Esta lengua de Neimhaim, ¿es inventada o te has inspirado en alguna lengua nórdica?

Pues como ocurre con los nombres propios, tiene mucha influencia del alemán y del gaélico, pero básicamente es inventado.

P: Es raro, por no decir inusual, que un autor español se atreva con una saga de estas características, más propias de autores anglosajones. ¿Te daba miedo que nuestra sociedad no estuviera preparada para Neimhaim?

No tenía miedo para nada, lo escribía para mi propia diversión así que no pensaba que otros lo fueran a leer. Cuando terminé, mi mayor afán fue compartirlo y que lo demás lo disfrutaran como yo, imaginaba que algunas personas les gustaría y a otras no, como en todo.

P: ¿Crees que tal vez el momento actual, con sagas como Juego de Tronos que están tan de moda, hagan que la gente esté más abierta a este tipo de literatura en nuestro país?

Por supuesto, creo que los escritores españoles de fantasía se lo debemos todo a tres personas: George R.R. Martin, Peter Jackson y Laura Gallego, que consiguieron que se dejara de ver la Fantasía como un reducto de género minoritario. Ellos tres demostraron que la Fantasía podía ser generalista y lo mejor, que con la Fantasía se podía generar fabulosas ganancias, lo que ha cambiado la mentalidad de las editoriales que ha dado la oportunidad a nuevos talentos.

P: ¿Te ha sorprendido la acogida que ha tenido la novela?

Totalmente. Ni en mis mejores sueños imaginé la increíble acogida que ha tenido, tanto en ventas como en críticas, estoy en una nube. Imagino que le debo mucho a la serie Vikingos, que ‘me ha preparado el terreno’.

P: Eres una autora muy cercana para los lectores (prueba de ello es esta entrevista, que aprovecho para agradecerte de nuevo ;). Respondes a los comentarios en las redes sociales, incluso has habilitado una dirección de e-mail para que los lectores te envíen sus impresiones sobre Neimhaim. ¿Consideras que las redes sociales han cambiado la forma de percibir a los autores o relacionarse con el público?

Por supuesto, es algo milagroso, una oportunidad única para los autores de nuestro tiempo. ¿Qué hubieran dado Cervantes o Shakespeare por poder conocer la opinión de sus lectores en distintos lugares del mundo de manera instantánea? Me parece una retroalimentación maravillosa, un puente entre dos mundos que alimenta la pasión del que escribe y del que lee, y elimina fronteras. Me sorprende que otros autores no hagan uso de esta facilidad, aunque sí es cierto que consume mucho tiempo.

P: Sin desvelar nada acerca de la trama (no haremos spoilers, tranquilos), pero por adentrarnos un poco más en la temática habitual del blog: hay un personaje que sufre una “discapacidad” debido a un accidente cuando era niño. Eso me gustó personalmente, ya que humaniza a los personajes y les convierte en seres más reales para el lector. En Juego de Tronos, por ejemplo, lo vemos con el niño Bran, o Tyrion, el enano. Son personajes que a pesar de carecer de algún atributo físico, poseen una gran fuerza. ¿Introdujiste esta “discapacidad” de tu personaje de una manera consciente?

Introduje esta ‘discapacidad’ a posteriori. En un principio, ese personaje simplemente quedaba marcado por la cicatriz, pero después me pareció que si la secuela fuera más drástica le daría más fuerza al personaje y también al ‘suceso’ en el que quedó marcado, y la gravedad de lo ocurrido. Creo que la novela ganó mucho con el cambio.

P: Siguiendo con los estereotipos, en Neimhaim la protagonista fuerte y guerrera es ella, mientras que él rehúye la violencia y aboga por la armonía con la naturaleza. Además, a lo largo de la trama resaltas las cicatrices que ella va coleccionando, que son motivo de orgullo. ¿Lo hiciste para evitar caer en estereotipos de protagonistas físicamente perfectos?

No fue por eso. Creo que las cicatrices recuerdan a los guerreros que son supervivientes, y que han superado situaciones difíciles, por eso son motivo de orgullo. Esto es algo que entiendo muy bien, me pasa con la cicatriz de la cesárea: a algunas mujeres les puede parecer algo feo y antiestético pero a mí me encanta, me recuerda que por ahí vino al mundo mi niño y que gracias a ello pudo nacer sin dificultades, lo que me llena de felicidad y orgullo.

P: Cuando comenzaste a escribir el mundo de Neimhaim, ¿ya lo concebiste como una saga? ¿Cuántos volúmenes crees que tendrá?

La idea me vino durante los primeros años de escritura, cuando perfilé la historia de Nordkinn y me di cuenta de que era un mundo que tendría una proyección más larga que la vida de mis protagonistas. Tengo previsto escribir cinco volúmenes en total, con el nombre de Las sagas de Neimhaim, en la que cada saga narra la vida de una generación diferente. Cada libro será por ello auto conclusivo, pero habrá una íntima relación entre todos ellos, y algunos personajes saldrán en varios libros.

P: Por pura curiosidad… ¿Hubo algún personaje que creaste pensando en una intervención corta y luego creció tanto que tuviste que quedarte con él/ella?

Sí, es el caso de Lhuan, el Padre. Apareció de manera casi anecdótica pero luego me imaginé un trasfondo tan profundo para él que me atrapó, es uno de mis personajes favoritos.

P: Se habla mucho de los escritores que son de mapa o de brújula, es decir, los que tienen una idea previa y se marcan una estructura, o los que simplemente se lanzan a escribir y se dejan llevar. ¿De qué tipo dirías que eres tú?

Yo diría que uso por igual el mapa y la brújula: parto de una idea y una estructura pero al final me salgo del camino y termino viajando campo a través.

P: Quizás no puedas respondernos a esto, pero había que intentarlo… ¿Sabes ya para cuándo podremos leer la segunda parte de Neimhaim? 😉

¡Haces bien en intentarlo!! Muchos temen que me lleve otros 20 años escribir la segunda parte. Bueno para ellos tengo una buena noticia: he hecho una pausa a mi actividad periodística para dedicarme los próximos meses a tiempo completo al segundo libro de Neimhaim, así que espero tenerlo listo en un año, como mucho. Otra cosa será el calendario editorial, que funciona con mucha antelación.

P: ¿Tienes previsto escribir algo fuera del mundo Neimhaim?

Tengo un relato corto sobre vikingos que va a formar parte de una antología de relatos históricos. En este caso no habrá nada de fantasía, trata sobre un personaje que existió en la realidad. Pero aún no tiene fecha de publicación.

P: ¿Te gustaría explorar otros géneros? ¿Cuáles?

La ciencia ficción me llama muchísimo, y también la era victoriana, y el romanticismo gótico.

Para finalizar, un par de preguntas más personales.

P: ¿Cual fue el libro que más te marcó o el que te hizo descubrir que querías ser escritora?

Quise ser escritora desde muy pequeñita, con siete años, gracias a mi vecino, Alfredo Gómez Cerdá. Él me pasaba los borradores de sus libros y me pedía mi opinión antes de publicarlos. También me escribió a máquina un cuento que inventamos a cuatro manos. Eso me hizo darme cuenta de que uno podía inventar una historia y esta se podía quedar plasmada en el papel, como una especie de sortilegio. Cuando crecí me di cuenta que no era fácil ganarse la vida como escritor, y por eso elegí periodismo, que era otra manera de ganarme la vida escribiendo.

P: ¿Cuáles dirías que son tu libro y tu película preferidos?

Dune, de Frank Herbert, y como película, la trilogía de El Señor de los Anillos.

P: ¿Qué estás leyendo ahora mismo?

Pues ahora estoy leyendo el libro de un compañero de editorial, La República Pneumática. La idea del libro me parece genial, me llamó muchísimo la atención.

Casting para Neimhaim

P: Por curiosidad personal, si llegase a hacerse una película o serie basada en Neimhaim, ¿qué actores imaginas en el papel de tus personajes?

Mi casting ha variado mucho con los años, ahora incluso me avergüenza un poco decir que para Sigfred en sus orígenes me imaginaba a David Hassenholf!! Era el hombre de moda en los 80 y 90, claro, y un guaperas entonces. También me imaginaba para Eyra a Andie MacDowell. Ahora me imagino perfectamente a Henry Cavill como Sigfred, para Saghan y también para Nordkinn me gusta mucho Paul Bettany. Para Eyra sería perfecta Jennifer Conelly, ahora en su madurez. Y para Ailsa, me encantó una actriz casi desconocida, Sienna Guillory , que era la protagonista femenina de la película Eragon.

Muchísimas gracias por dedicarnos parte de tu tiempo, Aránzazu, y mi sincera enhorabuena por el éxito de Neimhaim. ¡Estoy deseando leer la segunda parte! 🙂

Muchísimas gracias a ti por todo!!! 😀

Sinopsis de Neimhaim

Una novela épica poderosa, fresca y preciosista. Una magnífica combinación de aventura, dioses, seres fantásticos, profecías y un funesto destino que recuerda a las mejores sagas nórdicas y proporciona una lectura inolvidable y sorprendente.

Una profecía señala a los clanes Djendel y Kranyal que deben unirse en tiempos de adversidad. Juntos fundan un nuevo y próspero reino llamado Neimhaim, donde la hija de Gursti Bäradlig, líder de los Kranyal, y el hijo de Adroon, guía espiritual de los Djendel, se convertirán en los primeros reyes de una nueva dinastía legendaria.

Tras su nacimiento, Ailsa y Saghan deberán superar muchas y complicadas pruebas para cumplir la profecía; para ello se criarán en una península solitaria y salvaje, y aprenderán, bajo condiciones extremas, el arte de la espada y habilidades sobrenaturales conocidas como los ‘dones’. Entre ellos crecerá, de manera inexorable, un vínculo especial y potentísimo que será a la vez su mayor don y su mayor debilidad.Pero a pesar de sus esfuerzos y de las promesas divinas, el futuro de Neimhaim tiene un poderoso enemigo: Nordkinn, un inmortal caído en desgracia que tiene sus propios planes para los herederos y para todo el reino.

Fuente: www.fantascy.com

Brilyn y yo presentamos el blog en una entrevista para ‘e-volución’

El pasado mes de mayo, Brilyn y yo estuvimos realizando unas prácticas profesionales en la productora audiovisual SEVENTHE PRODUCCIONES. Allí estuve desarrollando labores de comunicación, márketing, community manager, edición y redacción de textos, etc.

La periodista Laura Negro se interesó por la forma en la que las personas ciegas podemos acceder a las nuevas tecnologías, como por ejemplo, cómo utilizamos un ordenador, un teléfono móvil, o incluso, cómo se escribe y publica un blog siendo invidente.

El resultado fue una vídeo-entrevista que publica hoy el suplemento e-volución, del diario El Norte de Castilla.

Os dejo con el enlace, donde podéis vernos trabajando en la oficina… Y a Brilyn guiando en la calle 😉

Entrevista con Patricia Carrascal, creadora del blog “Viviendo a tientas”

Y la entrevista completa, en texto, podeis leerla aquí:

Blogueando a ciegas

Historias de Éxito – Entrevista en A vivir que son dos días Castilla y León, de la Cadena SER

Comparto la entrevista que me hicieron para la sección ‘Historias de éxito’ del programa A vivir que son dos días Castilla y León, de la cadena Ser. Esta vez, hablando sobre el grupo de teatro ‘Bambalinas’, de la ONCE de Valladolid, del que formo parte desde el año 1997.

A vivir que son dos días Castilla y León. Sábado 30 de marzo de 2013. Tramo de 12:00 a 13:00

Quiero dar las gracias a Diego Merayo, conductor del programa, así como a su compañero, José María Francisco, por darme la oportunidad de hablar de este grupo de teatro, y por permitirme compartir con los oyentes una de mis grandes pasiones.

¡Espero que os guste!

Fuente: www.cadenaser.com

Brilyn en el Laberinto de Tusitala

Si hay una cosa que adoro de las redes sociales, en especial de Twitter , es que puedes llegar a conocer a grandes personas y forjar amistades que nunca imaginarías. Así fue como conocí a Casiopea (Berta López fuera de la red 2.0), y cómo poco a poco, fue surgiendo una especial amistad 🙂

Ella también es periodista, pero además ha logrado cumplir el sueño que yo aún tengo pendiente: escribir un libro. En su caso, se trata de su primer libro de cuentos, ‘Anamorfosis’. Además, es autora en el blog El Laberinto de Tusitala . Allí escribe una sección a la que ha dado el curioso nombre de ‘Dime con quien andas’, en la que entrevista a personas que tienen historias que contar acerca de sus mascotas, o esos miembros peludos de la familia de los que tanto nos (me incluyo) gusta hablar a quienes tenemos la suerte de convivir con uno.

Me preguntó si me apetecía hacer un DCQA sobre Brilyn, contando cómo era vivir con un perro guía, y yo, por supuesto, dije que sí. Ya sabéis que me encanta colaborar con mis amigos 😉

El resultado de aquella entrevista podeis leerlo haciendo click en el siguiente enlace:

Brilyn o cómo ser los ojos de una persona

Ya me diréis si os gusta 😉

El placer de Entrevistar a un amigo

Una de las mayores satisfacciones que me ha dado escribir este blog es, sin duda, haber conocido a grandes amigos. A través de los comentarios que me dejais, del cariño que muchos de vosotros me trasmitís, he llegado a conocer a grandes personas, gente con sus propias historias, que escribe desde todos los rincones de España, pero también desde lugares tan lejanos como Perú, Chile, México… Personas con y sin discapacidad, gente preocupada por la integración, la accesibilidad, el mundo de los perros guía…

Y así fue como conocí al que a día de hoy considero uno de mis grandes amigos. Ahora mismo os cuento quien es. Pero antes, dejadme que os recuerde un post que ya publiqué hace casi dos años, en el que compartía con vosotros la entrevista que él me hizo para el programa de radio en el que trabaja. Pinchando en el enlace, podréis escuchar el audio.

Pero la suerte que tengo con este blog es que ahora, más de año y medio después, y tras habernos conocido por fin en persona, hoy puedo devolverle la jugada a mi amigo, y presentárosle a través de la entrevista que yo le hice de vuelta 😉

Os presento a mi amigo

Miguel González Richart es una de las voces que suenan cada mañana en la emisora municipal de Tarragona, Tarragona Radio . Además de presentar ciertas horas del magazine matinal y trabajar para los servicios informativos, Cada lunes a las 11.00 horas presenta el espacio ‘Tothom’ (todo el mundo) sobre la discapacidad. A sus 27 años, es periodista, amante de la música, las nuevas tecnologías y los dispositivos Apple. Desde 2009, Miguel espera con ilusión el momento en que le entreguen su perro guía. Un deseo en el que según él, este blog tuvo su parte de culpa… Todo empezó con un comentario en el que Miguel me daba las gracias por haber compartido mi experiencia en la escuela de perros guía de Rochester, y expresaba las ganas que tenía de vivir su propia experiencia allí. Desde ese momento, comenzó nuestra amistad.

Cuéntanos, Miguel, ¿cómo conociste el blog Viviendo a tientas y por qué decidiste dejar aquel primer comentario?

Conocí el blog haciendo honor a su nombre, a tientas. Por aquél entonces –hará ya más de dos años- como bien dices, me encontraba enfrascado en el proyecto de pedir perro a la Fundación ONCE del Perro Guía (FOPG). Pero como buen internauta y curioso que es uno, me puse a buscar información. Descargué un montón de documentos, me leí un montón de páginas, pero quería más. Quería un testimonio, alguien que hubiera tenido un perro o que hubiera pasado por la aventura de ir a Rochester. Yo ya conocía acerca de la escuela por un viejo conocido de mi padre que nos habló de ella. No recuerdo ni el día, ni la cadena de texto que introduje en ‘San Google’ para encontrar el blog pero, casualidad o causalidad, llegó a mi JAWS. Me acuerdo que lo leí todo en una tarde (no lo digáis a nadie pero estaba en el trabajo). Enterito. De arriba abajo. Me emocioné y lo primero que pensé fue: “yo quiero vivir esa experiencia”. Así que, dejé un comentario para mostrarte mi admiración por tu forma de escribir, por la manera con la que me enganchó tu relato (he sido incapaz de encontrar dicho comentario) y aquí me tienes, contestando una entrevista después de unos años y después de habernos conocido en persona, a ti y a Brilyn.

¿Por qué quieres cambiar el bastón blanco por un perro guía?

Me viene a la mente lo mal que lo pasé cuando tuve que empezar a coger el bastón blanco. Soy ciego de nacimiento y fui muy vago en el tema del bastón. Siempre prefería ir cogido del brazo de un familiar o de un amigo antes que depender del bastón. Supongo que por eso, y porque mis padres siempre me habían hablado de los perros guía, de lo bonitos que eran, de lo mucho que ayudaban a las personas ciegas, que decidí pedir el perro. Esperé a terminar la carrera por aquello de estar más centrado, de tener un trabajo y, justo cuando voy a pedir el perro y me aceptan en las listas, me sale una operación importante que tuvo que detener el proceso, que se reactivó en mayo del 2010. Y aquí estoy, esperando un perro, un amigo, un ayudante, un colega, que de buen seguro me dará muchos quebraderos de cabeza, pero también mucha autonomía y mucha independencia y sobre todo, mucha seguridad.

¿Cómo crees que ese cambio afectará a tu vida personal y profesional?

Tengo claro que será un cambio radical. Tendré que luchar para cambiar 27 años haciendo las cosas de una manera, aprender y enseñar a los de mi alrededor, a vivir, a trabajar de otra forma distinta. No será fácil. Tendré que adaptarme a muchas cosas, en la calle, en casa, en el trabajo, con mi familia y mi pareja. Tendré que aprender y a enseñar, y seguro que seré muy gruñón y muy exigente con esto. Pienso que me veré capaz de ir a muchos sitios, dejar a un lado la pereza y la comodidad de “pasadme a recoger” y cambiarlo por “nos encontramos en tal sitio”. Creo que en mi trabajo también me ayudará y agilizará mis desplazamientos y confío en que mis compañeros aceptarán de buen grado la incorporación canina a la plantilla. La ilusión de todo esto, la tengo bien metida en el corazón.

Para quienes aún no te conocen, ¿podrías explicarnos quién es Miguel González Richart? ¿Cómo te definirías?

Vaya, nunca me ha gustado definirme. Siempre me escondo tras la típica frase de “mejor que me conozca quien quiera hacerlo”. Pero Miguel González Richart nace en Alcanar hace 27 años. Estudié en mi pueblo natal, Alcanar, hasta los 18 años cuando me fui a Barcelona. Tras licenciarme en Periodismo, viajo a Madrid para una beca, la cual me permite terminar trabajando en mi actual puesto de redactor y locutor en Tarragona Radio. De pequeño siempre llevaba una grabadora en la mano y grababa todo lo que podía y más, inventaba entrevistas, situaciones, reportajes. Ya de más mayor colaboré con la radio local y descubrí que esa sería mi pasión. Con la llegada de la informática descubrí otra, el mundo de internet, de los teléfonos inteligentes, de la tecnología en general me apasiona. Soy un nostálgico en temas de música, de radioafición, incluso en tema de valores en los tiempos que vivimos.
Me considero una persona curiosa y con buen humor. Aunque obviamente, soy consciente de mis defectos, que son también bastantes.
Vivo casi adicto a las redes sociales, Internet y todo lo que pasa en el mundo.
Ah, soy ciego de nacimiento

Imagino que te habrán hecho esta pregunta cientos de veces, pero allá va: ¿por qué decidiste dedicarte al periodismo?

Como he dicho en la anterior respuesta, creo que el tema es totalmente vocacional. Desde muy pequeño. Y ahora con el acceso que la tecnología nos ha brindado a las personas ciegas, esa vocación aumenta. Me gusta saber lo que pasa y contarlo. Aunque escribo poco, mucho menos de lo que debería siendo periodista, soy un gran consumidor de información. Me preocupa el rumbo que está tomando la profesión, viendo todo lo que está pasando con los medios actualmente. Pero creo que el mundo necesita personas objetivas que cuenten lo que pasa y que la esencia del periodismo no debería perderse.

Al hilo de esto, ¿consideras que es más complicado trabajar en el sector de la comunicación siendo invidente? ¿Por qué?

Hoy en día es complicado trabajar en cualquier sector y obviamente en el de la comunicación no es una excepción. El hecho de ser invidente a mí no me ha generado problemas, pero cada cuál es un mundo y cada situación es distinta. Lo que sí es cierto es que muchas veces, por miedo, el empresario o quien sea que tenga que contratarte no cree en las posibilidades o las habilidades. Somos nosotros mismos quienes, una vez dentro, tenemos que enseñar que sí podemos hacer casi todo lo que hacen nuestros compañeros, aunque no siempre del mismo modo o siguiendo las mismas pautas. Se está trabajando mucho para concienciar también desde fuera para que las futuras generaciones lo tengan más fácil en ese sentido. Aunque me parece que, lamentablemente, lo van a tener difícil en muchos otros sentidos. No es que sea un pesimista, pero ahora mismo el sector está pasando por un gran declive.

¿Te has encontrado alguna vez, a lo largo de tu carrera profesional, con alguna experiencia negativa/discriminatoria debido a tu ceguera?

No. Absolutamente no. Y si me la he encontrado, no me he dado cuenta o no me he querido dar cuenta. Tal vez es que intento hacer de las cosas negativas, algo positivo y quedarme con eso.

Para quienes no logran imaginarse a un ciego trabajando en la radio, ¿podrías explicarnos cómo es tu día a día? ¿Cómo te manejas en la emisora en la que trabajas?

Pues me levanto a eso de las… Ay, perdona, creo que no iba por aquí la respuesta, ¿Verdad? Suelo hacer mucho trabajo en la emisora, con las adaptaciones tiflotécnicas necesarias. Un ordenador convencional, con Jaws, una línea braille, un Pacmate con su línea braille y un iPhone propio son mis ayudas. Cuando salgo a cubrir algún evento con la unidad móvil (obviamente no conduzco, no sea que la vaya a liar), me acompaña siempre un técnico de la emisora que me ayuda. Sirva eso para agradecer la paciencia y la comprensión de mis compañeros, ojo, no confundir con pena o caridad, eso sería contraproducente en cualquier caso. Para locutar pues eso, con la ayuda del PacMate y su línea braille voy leyendo el texto, aunque estoy pensando en modernizarme y agenciarme alguna tableta táctil y una línea bluetooth para probar. Siempre a la última. Conduzco algunas partes del matinal, redacto y locuto informativos, gestiono notas de prensa y llevo alguna red social de la empresa, todo evidentemente junto a mis compañeros. Más de un invitado se ha quedado un poco sorprendido al entrar al estudio y ver que voy a ser yo, un ciego al fin y al cabo, quien le va a hacer la entrevista.

¿Alguna vez has notado un trato diferente con respecto a tus compañeros de trabajo?

Rotundamente no. Soy un trabajador más, así me considero e intento que así me consideren.

Cuando los oyentes te conocen en persona, o asistes acubrir algún evento, rueda de prensa, etc, ¿la gente todavía se sorprende al verte? Cuéntanos alguna anécdota, si quieres.

Sí, se sorprenden. Pero la mayoría de veces gratamente. Fue muy divertido cuando tuve que ir a cubrir un evento donde unas personas chinas venían a Tarragona para presentar su proyecto de “colla castellera”. Creo que el señor chino no entendía muy bien lo que pasaba cuando me vio entrevistándole bastón en mano asistido por mi compañero técnico. Me dio la mano y yo no se la di porque no lo veía, y durante la entrevista no comprendía por qué no dirigía el micrófono hacia su cara.

¿Crees que tu vida habría sido distinta si no fueras ciego? ¿En qué sentido? ¿Habrías elegido otra profesión?

No lo sé. Ciertamente, no me lo planteo. Supongo que sí, que sería diferente. Mi pareja y mis amigos dicen que sería diferente, tirando a peor, no sé porqué será. En cuanto a lo de la profesión… Vete a saber, tal vez médico o taxista.

¿Qué les dirías a esas personas que aún dudan a la hora de contratar a una persona invidente?

Les diría que le den una oportunidad, que les traten con igualdad de condiciones, que les ofrezcan una prueba si quieren. Creo que con un par de semanas de adaptación se darán cuenta de si son buenos o no. Ojalá todos pudieran competir en igualdad de oportunidades. No creo ni soy partidario de la discriminación, ni negativa ni positiva.

Por último, ¿podrías compartir un pensamiento y un deseo para el 2013?

No soy muy dado a hacer grandes propósitos ni deseos para el año nuevo pero, obviamente un deseo personal es que llegue el momento de tener el perro, de vivirlo con la misma ilusión y emoción que cuando te leí a ti y seguro que un poquito más. Que el 2013 me traiga momentos tan felices como cuando te conocí a ti, a tu pareja y a Brilyn. Y que todas esas personas que, siendo periodistas o no, están perdiendo su trabajo que encuentren una forma de salir adelante y de reinventarse, que nunca les falte el ánimo.

Muchas gracias, Miguel, siempre es un placer contar contigo en el blog. Mucho ánimo, ¡y que pronto tengas a tu lado a ese compañero canino que tanto deseas!

Yo también lo espero, ¡que el 2013 sea mi año peludo!