Archivo de la categoría: Preguntas de ciegos

En esta sección incluiré todas esas preguntas, consultas o dudas que la gente suele hacerte cuando eres ciego. Aquí añadiré también una recopilación de las consultas que los lectores del blog soleis enviarme, por si pueden ayudar al resto.

#Preguntasdeciegos: El Braille

  • Braille. ¿Cómo es? ¿Cómo se escribe? ¿Qué cosas se encuentra en su día a
    día escritas en Braille? ¿Sabe Braille?

En España, al menos hasta donde yo sé, cualquier persona ciega que necesite apoyos para estudiar necesita conocer el alfabeto braille. Yo lo aprendí cuando empecé a perder la visión, a los 8 años cuando estaba en 4º curso de primaria. Era imprescindible para poder estudiar con los libros de texto que la ONCE me prestaba, ya que cada vez me costaba más leer las pequeñas letras de los libros en tinta.

El braille es un código de lectoescritura que fue inventado en el siglo XIX por el francés Louis Braille. En internet podéis encontrar un montón de información sobre su historia, pero el siguiente documental que he encontrado en Youtube me parece que resume muy bien cómo se le ocurrió la idea y cómo evolucionó hasta nuestros días:

Se trata de combinar seis puntos para formar el alfabeto. También se pueden formar combinaciones para escribir los números, signos de puntuación, incluso símbolos fonéticos y hasta notas musicales.

Hoy en día el braille está reconocido internacionalmente y se escribe igual en todo el mundo. por ejemplo, cuando fui a la escuela de perros guía de Rochester, en Michigan, en todas las puertas de la escuela había letreros en braille que te indicaban en qué parte del edificio estabas. Eso sí, ¡estaban escritas en inglés!

A diario podemos encontrar cosas escritas en braille, en los envases de los medicamentos (gracias a Dios!), en algunos productos alimentarios (lo he visto en las cajas de lasaña congelada de Mercadona o en los envases de Pescanova), en los botones de algunos ascensores, etc. Aún debería estar más extendido, pero poco a poco se van logrando cosas.

Hero Baby y ONCE presentan alimentos con etiquetas en Braille

Emilio Moro sitúa su bodega de Pesquera (Valladolid) como “pionera”, al adaptarla para personas con discapacidad visual

Una diseñadora patenta el etiquetado en braille

  • ¿Hay acentos, comas, símbolos… en el Braille?

Sí, claro. Como dije antes, el alfabeto braille dispone no solo de letras y números, sino que cuenta con todos los signos de puntuación (comas, puntos, paréntesis, comillas, asteriscos, etc). Incluso, hasta donde yo sé, se pueden escribir partituras musicales en braille, así como símbolos fonéticos de un idioma.

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#Preguntasdeciegos: Problemas cotidianos

  • Problemas cotidianos y ayuda (en el trabajo, en la calle o en el hogar)

Problemas hay miles, podría enumerar una lista infinita… Desde semáforos que no disponen de señal acústica a cajeros que no son accesibles. Vivimos en una sociedad y en un mundo enfocado a lo visual, cada vez más. Incluso sacar un simple billete de tren en la web de Renfe resulta una ardua tarea para una persona ciega.

En mi caso, al utilizar un perro guía para desplazarme, se añade el problema de la gente que quiere saludarle, tocarle u ofrecerle comida cuando va guiando. Esto es un grave problema para la persona ciega, ya que el perro puede distraerse y provocar un accidente. La gente debe entender que un perro guía va trabajando y si se despista, puede desorientar a la persona ciega. Igualmente ocurre con las personas que quieren darle de comer (incluso en ocasiones, a escondidas del dueño). ¿Y qué ocurriría si al perro no le sienta bien? ¿Y si se pone enfermo? Son animales con una dieta muy equilibrada y cuidada, con sus horarios establecidos y un estricto cuidado veterinario. Además, si un compañero de trabajo, por ejemplo, le acostumbra al perro a darle una chuchería a escondidas (ya sea un trozo de pan, de fruta o lo que sea), la próxima vez que el perro guía se cruce con ese compañero o compañera querrá ir hacia él o ella para recibir su premio. El animal no entiende por qué en unas ocasiones sí hay premio y en otras no y siempre querrá ir a buscarlo. Por lo tanto, es importante que la gente sea consciente de cómo hay que comportarse ante un perro guía.

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#Preguntasdeciegos: ¿Hay diferentes tipos de ceguera?

  • ¿Hay diferentes tipos de ceguera?

En realidad, hay muchos grados de discapacidad o deficiencia visual. Hay gente que ve poco, muy poco, y gente que no ve absolutamente nada. Incluso las personas que no vemos nada somos diferentes unas de otras. Hay quien se orienta mejor que otros para moverse por la calle, por ejemplo.

En algunos casos, la ceguera es de nacimiento y en otros, fue sobrevenida. Esto quiere decir que la persona nació viendo pero por alguna circunstancia -enfermedad, accidente, etc- perdió la vista. En mi caso fui perdiendo visión desde los 7 hasta los 16 años. Ahora se podría decir que soy totalmente ciega, aunque veo un poco de claridad con el ojo derecho (un 0,10% más o menos), aunque no se trata de un resto visual que podríamos denominar funcional, ya que no me sirve para nada.

En el post titulado El secreto de vivir a tientas expliqué los diferentes tipos de personas ciegas, o más bien, cómo existen distintas formas de aceptar la ceguera:

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#Preguntasdeciegos: ¿Cómo es la vida en el hogar?

  • ¿Cómo es su vida como persona ciega en el hogar? ¿Cómo cocina? ¿Cómo se mueve por su hogar? ¿Cómo limpia?

Mi casa, y creo que la de cualquier persona ciega, es una casa como las demás. Tan solo son necesarias algunas medidas de seguridad para evitar incidentes cotidianos, como por ejemplo, no dejar las puertas de habitaciones o armarios entreabiertas. Es preferible que estén abiertas del todo o cerradas del todo, nunca a la mitad, para evitar golpes.

En la cocina, utilizo algunos trucos o utensilios que me hacen la vida más fácil, como por ejemplo, una báscula parlante que te dice, de forma hablada, las cantidades. Así es más sencillo calcular a la hora de cocinar alimentos. También utilizo una dimo para hacer etiquetas en braille, de forma que puedo pegarlas en los botes de comida, cosméticos, latas de conserva, etc. Así puedo tener mi despensa ordenada a la vez que sé lo que contiene cada bote.

Mi vitrocerámica es una placa normal, solo que en lugar de ser digital (táctil) se maneja con mandos que van girando, lo que me permite saber en qué nivel de potencia tengo encendido cada fuego de la vitro. En una ocasión que tuve que vivir durante un tiempo en una casa con vitrocerámica táctil, lo que hicimos fue adaptarla de forma casera. Con un material que se utiliza para manualidades, llamado plomo líquido, dibujamos sobre la placa de la vitro algunos símbolos bajo los botones digitales: un signo de más, un guion, un círculo junto al botón de encendido, etc. Al secarse, el plomo líquido se solidifica quedando el dibujo en relieve y sin dañar el vidrio de la placa. DE este modo, puedes tocar y orientarte para saber dónde están los botones digitales.

Por otro lado, mi microondas también es un modelo normal, que se enciende mediante una ruleta que va girando. Con ayuda de la dimo, puse una pegatina en los puntos correspondientes a 1 minuto, 2 minutos, 5 minutos, etc, así puedo controlar el tiempo al que tengo que poner cada alimento. Con el horno lo mismo, y la lavadora igual.

Para moverme por mi casa no necesito nada. Mi perra guía está siempre suelta cuando estamos en casa, como un perro normal, casi siempre echada en su camita. Como conozco cada rincón y cada palmo de mi casa, solo tengo que caminar con cuidado de no tropezar con algún juguete que Brilyn -mi perra guía- haya dejado por el suelo. Normalmente el domicilio de una persona invidente suele ser un lugar muy ordenado. No puedo hablar por las familias de madres o padres ciegos con niños, donde imagino que habrá juguetes y trastos por el suelo, pero en general, suelen ser hogares donde predomina el orden.
Es importante colocar siempre las cosas en el mismo sitio -cada vaso y cada copa en su lugar- para evitar accidentes. El orden es fundamental. Incluso a la hora de cocinar, es muy importante tener todo colocado en la encimera. Yo suelo preparar de antemano todo lo que voy a utilizar, así no me despisto al ir a buscarlo y siempre estoy cerca de la vitro por si ocurre algo.

En la entrada del blog Cocinando a tientas expliqué un poco más a fondo este asunto de la cocina.

Para más información, también podéis consultar la web www.trucocina.es, un sitio que creamos entre varios amigos ciegos, donde compartimos nuestras experiencias y trucos en la cocina, con recetas explicadas desde el punto de vista de alguien que no puede ver cuando cocina.

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Preguntas que nos hacen a los ciegos (parte III): La entrevista

Entre las preguntas que recibo a menudo, un día me llegó una solicitud de unos estudiantes de 3º de ESO para un trabajo que tenían que hacer en el instituto. Se trataba de un cuestionario para la asignatura de Visual y Plástica y les interesaba conocer algunos aspectos concretos sobre cómo percibe el arte una persona invidente.

A continuación os dejo el listado de preguntas que me enviaron, que iré respondiendo en sucesivos posts para que la entrada no sea demasiado larga. Iré dejando el enlace a la respuesta para cada una de las preguntas, así solamente tendréis que hacer click sobre la pregunta que os interese.

De paso, seguro que ayudamos a aclarar algunas de las dudas que mucha gente se plantea sobre las personas ciegas y que no se atreve a preguntar 😉

Listado de preguntas

Preguntas personales

  • 1. ¿Nació ciega o se volvió ciega después?
  • 2. ¿Tiene hijos? ¿Los tuvo de ciega? ¿Los disfruta igual que si pudiera ver?
  • 3. Hobbies

Año nuevo… ¡Secciones nuevas!

He decidido hacer reformas en el blog, por así decirlo. Ya que hace tiempo que no introducimos nada nuevo por aquí, ¿qué os parece si incluimos nuevas áreas temáticas?

En realidad, una de ellas ya existía aunque no de manera oficial… Y la otra, la hemos tratado en alguna ocasión de una forma tangencial. Pero ambas tienen su justificación y se han ganado el pleno derecho a estar este año en el blog.

Os explico de qué se trata 😉

He creado dos nuevas categorías para clasificar los posts, de forma que ahora tenemos dos secciones nuevas:

Preguntas de ciegos

Descripción:

En esta sección incluiré todas esas preguntas, consultas o dudas que la gente suele hacerte cuando eres ciego. Aquí podréis encontrar también una recopilación de las consultas que los lectores del blog soléis enviarme, por si pueden ayudar a otras personas.

A lo largo de estos seis años de andadura en Viviendo a tientas, han sido muchas y muy variadas las preguntas que he ido recibiendo sobre el mundo de las personas ciegas. A veces lo hemos tratado con humor, otras con más seriedad… Y lo cierto es que ya era hora de que estas #preguntasdeciegos tuvieran su propia sección.

Así que amigos, si a partir de ahora tenéis cualquier duda, pregunta o consulta, por estúpida, insignificante o tonta que os parezca, no os avergoncéis. Tenéis a vuestra disposición el buzón de correo viviendoatientas@gmail.com y allí podéis enviar todas las preguntas que siempre habéis querido hacer y nunca os habéis atrevido.

Pero antes, ¡no olvidéis revisar las que ya se han publicado! No vayáis a enviar preguntas repetidas 😉

ah, el único favor que os pido es que en la consulta que enviéis por correo, indiquéis si dais vuestro permiso para publicarla en el blog o se trata de una consulta privada. ¡Gracias!

Padres a tientas

Descripción:

¿Alguna vez os habéis preguntado cómo es la maternidad o la paternidad para alguien que no puede ver? Hay padres y madres ciegos que crían a sus hijos a tientas, y lo hacen perfectamente. ¿Y cómo es criar a un bebé que nace ciego? ¿Cómo sobreponernos cuando nuestro hijo o hija pierde la vista? ¿Qué hacer para ayudarle a llevar una vida normal?
En esta nueva sección del blog exploraremos todas estas cuestiones, trataremos de averiguar cómo experimentan la paternidad y la maternidad los padres ciegos, y nos contarán qué trucos o herramientas utilizan para educar y criar a sus hijos como cualquier otra persona. Asimismo, compartiremos las experiencias de padres con hijos invidentes y cómo estos han logrado llevar una vida normal.

Desde que el buen amigo David Cambrón nos envió su historia desde México, “Mi hijo nacerá ciego, ¿qué debo hacer?”, han sido decenas las personas que han dejado sus comentarios para contarnos sus historias. Hay muchas personas leyendo esto que han pasado por una historia similar -como mi propia madre, que nos contó su experiencia en el blog-, pero también hay gente que lo está pasando realmente mal porque acaba de ser padre o madre de un bebé ciego y no sabe qué hacer. Esta sección tratará de aportar un poco de luz a estas personas.

Pero no solo exploraremos el mundo de los hijos ciegos, sino que también le daremos la vuelta a la tortilla y averiguaremos cómo es la otra cara de la moneda. Hablaremos con padres y madres invidentes que han criado -o están criando aún- a niños que ven perfectamente. ¿Cómo es la crianza para una madre o un padre ciegos? ¿Cómo se las apañan en una sociedad tan tremendamente visual para educar a sus hijos?

Estas y otras cuestiones son las que pretendo abordar en el nuevo año que comienza, con la misma ilusión con la que he escrito en el blog desde que lo inicié allá por el 2009. Seguiremos compartiendo historias, curiosidades, anécdotas y dudas, resolviendo todas las que podamos y aportando luz siempre que nos sea posible.

Si os apetece acompañarme… Yo trataré de continuar iluminando el camino a quienes tienen que seguir viviendo a tientas 😉

Las 10 preguntas más ‘estúpidas’ que nos hacen a los ciegos. Parte II

Tras la revolución causada por la primera parte del post sobre Las 10 preguntas más ‘estúpidas’ que nos hacen a los ciegos, y la falta de humor con la que algunos se han tomado la entrada, me veo obligada a hacer algunas aclaraciones.

1º. Con el post no pretendía, ni pretendo, reírme de quienes se acercan a nosotros y nos preguntan. Ni mucho menos. Sé que lo hacen producto de la curiosidad, y prefiero mil veces que se acerquen y me pregunten cualquier cosa que les ronde por la cabeza, antes que oírles cuchichear por lo bajo. O que se queden con la duda. Eso es mucho peor. Creo que he demostrado que soy una persona tolerante y que ni mucho menos me tomo estas preguntas como una ofensa, y así lo he indicado al explicar la anécdota de los chicos que me preguntaron si los ciegos veíamos en blanco o en negro. Me paré y se lo expliqué con toda naturalidad. Siempre lo hago. No tengo ningún inconveniente en responder a TODO EL MUNDO que me hace una pregunta, por muy rara, tonta o complicada que me parezca. Siempre respondo. Escepto a las groserías. Porque hay ciertas preguntas que demuestran una auténtica falta de educación por parte de quien las formula. Y muchas veces, quien las realiza lo hace por puro morbo. Lo siento, pero si yo nunca le preguntaría a alguien que ve cómo hace el amor o como se limpia cuando va al baño, espero que la gente tenga la suficiente cabeza y educación para no preguntarme esas groserías. Como dice mi abuela, a buen entendedor, pocas palabras bastan.

2º. Con respecto a la utilización del término ‘estúpidas’, para denominar esas preguntas que a veces tenemos que ‘soportar’ quienes no vemos, solo diré que tal vez la elección del adjetivo no fue la más adecuada por mi parte. Quería reflejar que se trataba de una serie de preguntas que si la gente utilizara un poco la cabeza, si tan solo se parasen a pensar un poquito, no tendrían ni que hacérnoslas. Es como si yo le preguntase a alguien que ve algo como “¿Y no te mareas al ver con los 2 ojos a la vez?”, o “¿En tus sueños ves en HD y Tecnicolor?”.

Tal vez debería haberlas llamado ‘preguntas tontas’, o ‘preguntas sinsentido’. Pero como me dijo un colega, también invidente y futuro periodista, “lo que vende es el titular”. Sed sinceros, ¿acaso habríais entrado a leer el post si no hubierais visto en el título la palabra ‘estúpidas’?

3º. Quien dijo que me reía de mi propia abuela, cuando preguntó que quién me limpiaba la cocina y el baño… En fin. Lo justificcccccccaremos porque sé que no me conocéis en absoluto. Ni a mi abuela ni a mí. Lo que yo criticaba de esa pregunta en cuestión, es que ella daba por sentado que yo tenía a alguien que me limpiaba el baño y la cocina, directamente. No pensó que su nieta pudiera hacerlo. No preguntó cómo lo limpiaba, ni cómo me las arreglaba para hacerlo, si no que daba por sentado que yo no era capaz de hacerlo por mi misma. Creo que hay una sutil diferencia entre una cosa y la otra. Pero si lo que queréis es que explique cómo limpio el baño y la cocina, preguntadlo, y dedicaré un post entero al asunto. Aunque creedme que no tiene nada de extraordinario

4º. Otra cosa que no entiendo es dónde algunos han visto que he insultado a quienes nos preguntan, o dónde he puesto que me parezca mal que nos hagan preguntas. ¡Todo lo contrario! El espíritu de todo el post, es precisamente lo opuesto: aclarar y explicar esas ‘dudas tontas’. Me gusta que la gente piense, reflexione antes de soltar la primera barbaridad que se le venga a la cabeza. Pero en ningún momento he dicho (o eso creo) que nos moleste que nos hagan preguntas. Al menos a mí no me importa. Entiendo la curiosidad de la gente, ¡precisamente porque yo soy así de curiosa y pregunto todo lo que se me ocurre! Así que por favor, que nadie se corte, preguntad todo lo que queráis. Eso sí, con respeto. Que yo procuraré iros respondiendo a todo. Es más, tras la avalancha de comentarios que tuvo la primera parte del post, con cientos de nuevas preguntas que me habéis dejado (algunas de ellas realmente interesantes, por cierto), he decidido que iré dando respuesta a todas las dudas en varios posts. Así que si se os ocurre cualquier pregunta, por tonta que os parezca, hacedla. Pero no olvidéis, como he dicho, hacerlo con respeto.

Y ahora, continuamos con el ‘Top 10’ de las preguntas más ‘estúpidas’. Como las respuestas son largas y las anteriores aclaraciones han hecho que me extendiera más de lo que pensaba, en este post solo hablaremos de la pregunta #6. Publicaré el resto de las preguntas en otro post. Así no se os hace demasiado largo.

6. ¿Los ciegos también vais al cine? ¿Veis películas?

La gente suele sorprenderse cuando les digo que me gusta el cine, y que voy tan a menudo como la economía me lo permite. Se quedan pasmados ante la idea de que una persona invidente pueda acudir al cine y disfrutar de una película. En una ocasión, cuando hacía prácticas laborales en un medio de comunicación, fue el propio director del medio quien me preguntó si era en serio, y cómo era posible que me gustase el cine, si no podía ver las películas. Bien, en este punto, deberíamos matizar que para quienes carecemos de la vista, el verbo ‘ver’ tiene un amplio significado. No lo utilizamos estrictamente con el sentido de ver algo con los ojos. Pero es que, si lo pensáis bien, vosotros tampoco. Por ejemplo, cuando nos encontramos con alguien por la calle con el que hacía tiempo que no coincidíamos, le decimos con total naturalidad: “¡Hombre, me alegro de verte!”. Expresiones como: “El otro día vi a la amiga de tu hermano”; “He visto que este fin de semana va a llover”; “Anoche vi una serie nueva en la TV”; no son expresiones que exclusivamente podáis utilizar los ‘videntes’. Nosotros no cambiamos nuestra forma de hablar por el mero hecho de no ver (literalmente). Así que, si vamos al cine, decimos: “He ido a ver una película”, sin más. ¿Por qué habría que modificar el lenguaje, si dentro del término ‘ver’ caben todas esas acepciones?

Con esto solo quiero dar a entender que si un ciego os dice que ha visto una película, no os extrañéis. Su concepto de ‘verla’ no es igual que el vuestro. La habrá ‘visto’ disfrutándola con el resto de sus sentidos. Habrá escuchado los diálogos y la banda sonora, se habrá emocionado en los momentos indicados, se habrá reído cuando el guión así lo requería. Y si en alguna escena no se habla y permanece un largo silencio, solemos preguntarle a quien va con nosotros al cine (en el caso de que la otra persona sea ‘vidente’), para completar la información que nos falta dentro del contexto de los diálogos.

Si me preguntáis, ¿es posible disfrutar de una película cuando careces del sentido de la vista? Sí, es posible. Ahora, si la pregunta es: ¿Es posible disfrutar plenamente de una película siendo ciego? Os diré que depende. Depende mucho del tipo de película. SI se trata de una película con mucho diálogo y poca acción, del tipo basadas en obras teatrales, por ejemplo, no hay ningún problema en seguirla. Pero si es una película con mucha acción, persecuciones, disparos, etc, es mucho más complicado seguir el ritmo y el argumento. Y a mí, personalmente, no me gusta estar en el cine preguntándole a mi acompañante cada dos por tres qué es lo que está pasando en la pantalla. Primero, porque puedes molestar a las otras personas, aunque hables muy bajito. Y segundo, porque no le dejas disfrutar a tu acompañante. ¿Solución? Yo procuro ir a ver películas con poca acción y más diálogo, para seguirlas mejor por mí misma, sin molestar a nadie.

De todos modos, en mi caso al haber visto, tengo lo que se denomina ‘memoria visual’. Cuando me describen una escena o una imagen, por ejemplo, puedo reproducirla fácilmente en mi cabeza, porque tengo recuerdos visuales. Sé lo que es un primer plano, un barrido por la pantalla, un picado, o un plano general, y puedo imaginarlo sin problema si alguien me describe cómo es una escena concreta dentro de la película. En cambio, alguien que nunca ha visto, puede saber lo que son esos conceptos, sabe la teoría, pero nunca podrá formarse la imagen mental.

Llegados a este punto, me gustaría hablaros del sistema ‘Audesc’. Este método se inventó para que los ciegos podamos disfrutar el cine lo más plenamente posible. Su nombre viene de la unión de las palabras ‘audio-descripción’, y consiste en la descripción sonora de la película. Una voz en off narra las escenas aprovechando los silencios entre diálogos, para describir al espectador lo que está ocurriendo en la imagen. Esta voz en off se añade a la banda sonora de la película, sin tapar los diálogos ni la música. De este modo, quienes no vemos podemos seguir sin problema el hilo del argumento.

En la videoteca de la ONCE, por ejemplo, existen más de 300 cintas audiodescritas. Desde clásicos como Casablanca o Lo que el viento se llevó, hasta películas más actuales, como Avatar, Primos, o Torrente 4.

Recientemente, en España algunos canales de TV privados han comenzado a emitir contenidos con la posibilidad de verlos en Audesc. Antena 3, por ejemplo, en su canal Neox, emite a menudo la serie Los Simpson con la opción de activar el Audesc. Y en Televisión de Cataluña, según tengo entendido, llevan años incluyendo este servicio a sus contenidos audiovisuales. Esto demuestra, a mi entender, que solo falta un poquito de voluntad por algunas televisiones o algunos medios, porque hacer los contenidos más accesibles no es tan complicado ni tan caro.

Así que, como podéis ver, existen opciones para que las personas ciegas podamos seguir disfrutando del cine. Sin embargo, confieso que hay momentos en los que echo de menos poder ver las escenas por mí misma. Porque por mucho que te las cuenten, es cierto que a veces, una imagen vale más que mil palabras. Aunque, si esas palabras son bien utilizadas, pueden llegar a sustituir a la imagen.

Una Breve historia de la Audiodescripción: Breve historia de la Audiodescripción

Las 10 preguntas más ‘estúpidas’ que nos hacen a los ciegos. Parte I

Cuando comencé a escribir este blog, allá por junio de 2009, mi intención era la de “abrirle los ojos” a la gente (nunca mejor dicho) en todo lo que se refería a los aspectos de las personas discapacitadas. Quería que al leerlo, comprendiesen que una persona con diversidad funcional es capaz de escribir y manejar un blog, por ejemplo. Pero también quería romper ese tabú que existe en nuestra sociedad, en la que parece que hablar de las cosas feas, las cosas que no son hermosas o perfectas no está bien visto. Aunque os cueste creerlo, hay muchísima gente que aún piensa que un ciego hoy en día sólo puede vender cupones, o quedarse en casa con una pensión por jubilación. Y lo que siempre he pretendido, desde este blog, y luego desde la radio gracias a la oportunidad que Eva Moreno me brindó en su programa de Cadena SER, ‘A vivir que son dos días Castilla y León’, es demostrar que somos capaces de mucho más. Que somos como cualquier persona, con nuestras filias y fobias, con nuestros gustos y disgustos, nuestras aficiones, nuestros odios y pasiones. EN definitiva, que no somos bichos raros.

Poco a poco, a lo largo de estos tres años, he ido descubriendo que a la gente le gusta conocer más acerca del mundo de la discapacidad. Todo lo relacionado con la accesibilidad y la inclusión despierta interés. Es más, algunos hasta dirían que la discapacidad está de moda. Pero lo cierto es, amigos, que todo lo relativo a las personas con diversidad funcional últimamente vende mucho en los medios. Se nos llena la boca con palabras como responsabilidad social, inclusión, tolerancia, respeto, igualdad… Pero quienes promueven todo eso, ¿en serio se han planteado lo que significa tener una discapacidad? ¿Saben de verdad lo que es vivir día a día siendo diferente a la masa dominante? ¿O es que vende más y mejor decir que somos inclusivos y socialmente responsables?

Desde aquí os animo a hacer un ejercicio de reflexión. A que os planteéis si realmente creéis en la inclusión, o si cada vez que veis un aparcamiento para discapacitados libre aprovecháis para dejar vuestro vehículo. ¡Solo un minuto, por supuesto! Y cuando veis a un ciego que se aproxima con su bastón/perro guía, ¿os apartáis para dejarle pasar, o seguís en medio de la acera charlando con vuestros colegas como si nada? (Esto es real, prometo que me ha pasado más de una vez)

Después de estas reflexiones, os aseguro que aunque se habla mucho, muchísimo de la discapacidad, todavía existe mucho desconocimiento acerca del tema. Se podría escribir un libro entero con todo lo que la gente desconoce de los discapacitados, y en concreto, de las personas invidentes.

Por poneros algunos ejemplos, he hecho una recopilación de las 10 preguntas más estúpidas que aún me sigue haciendo la gente.

1. ¿Qué ve un ciego? ¿Ve en blanco, en negro?

Iba un día de vuelta a casa, antes de tener a Brilyn (mi perra guía) y aún utilizaba bastón, cuando me pararon dos chavales. NO tendrían más de 12 o 13 años, y con la excusa de que tenían que hacer un trabajo de clase, me preguntaron que cómo veía un ciego, si veía en blanco, en negro, o no veía nada. La pregunta en cuestión reconozco que se las trae, y bien pensado, no es ninguna estupidez. Al principio me dio la risa, pero después, armándome de toda la paciencia de que fui capaz, traté de explicarles que cuando un ojo está tan dañado que no es capaz de trasmitir las imágenes que percibe al cerebro, se podría decir que el ojo simplemente no ve. NI en blanco, ni en negro, ni en multicolor. No ve. Les puse el ejemplo del dedo. Es como si vosotros trataseis de mirar a través de vuestro dedo. Como no existe comunicación en el dedo para recibir imágenes, éste no puede enviar ninguna señal de lo que está viendo hacia el cerebro. Porque el dedo no está hecho para ver. Pues los ciegos “vemos” así. Es decir, nuestros ojos son incapaces de recibir luz o color, por lo tanto, no pueden enviarlas al cerebro, y eso hace que sea imposible “ver”.

No sé si con el ejemplo los chavales despejaron sus dudas, pero me dieron las gracias y siguieron su camino.

2. Si me tocas la cara, ¿sabes cómo soy?

Mira que adoro el cine, pero esto es un bulo tremendo difundido por las películas de Hollywood. Si tocas la cara de una persona, solo te servirá para conocer su forma, sus relieves, la forma de su nariz, sus cejas o sus labios. Si tiene entradas en la frente, la cara llena de granos, o lleva flequillo. Pero nunca podríamos saber si una persona es guapa, fea o medio chimpancé recorriendo su cara con nuestros dedos. Porque es imposible formarse una imagen mental completa de una cara solo tocándola. Al menos yo no puedo. Los que hemos visto antes y ahora no, podemos tratar de imaginar mentalmente cómo es, pero es muy complicado. Yo desde luego, no uso ese método para ligar. Ahora bien, no puedo hablar por las personas que nacieron siendo ciegas. Ellos, al haber conocido el mundo toda su vida a través del tacto, tal vez puedan sacar más información de una persona palpando su cara. Pero por mi experiencia, ellos tampoco necesitan comprobar cómo es la cara de alguien para saber si les gusta o no. Se fijan más en la voz, en su tono y calidez, la risa, la personalidad en su conjunto. Pero oye, también puede que esté equivocada, y a alguien sí le sea de utilidad tocar la cara de la gente. Por favor, si hay algún ciego de nacimiento en la sala, que nos saque de dudas. Gracias.

3. Por la voz, ¿sabes si una persona es guapa o fea?

Esta es otra de mis favoritas. Es como preguntarle a una persona sorda si por el color de pelo de alguien sabe si su voz es suave o ronca. Os hacéis una idea, ¿no? Pues eso.

4. ¿Puedes bajar escaleras?

Esta es muy buena. Lo mejor es que quien me la hizo era supuestamente una persona formada, con su carrera en Derecho, colaboradora de una asociación de personas en riesgo de exclusión. Y al parecer, no era la primera vez que trataba con alguien invidente. Imaginad mi cara cuando íbamos a bajar por unas escaleras, y me preguntó si sabía/podía hacerlo. Fue, como dirían los yankies, un momento WTF? Total. (Nota: WTF = What the fuck? Lo que en castellano puro vendría a ser nuestro “¿Qué coj***nes?”)

Lamentablemente, no fue la única vez en que alguien puso en cuestión mis “habilidades” motrices. Recuerdo que una vez, en una entrevista de trabajo, ¿llegaron a preguntarme si sabía llamar por teléfono, y si sería capaz de hablar por teléfono y tomar notas al mismo tiempo. No, mire, he estudiado el bachillerato de letras y cinco años de carrera, ¡pero no me pida que llame por teléfono! Otro momento WTF.

5. Y a ti, ¿quién te limpia la cocina? ¿Y los baños?

Eso preguntó mi abuela en la última celebración familiar que tuvimos en mi casa. Bueno, no me lo preguntó a mí directamente, sino a mi madre. Fue muy gracioso. Casi me caigo de la risa cuando desde la cocina escuché que le decía a mi madre: “Oye, ¿Quién le limpia la cocina a la niña? ¿Y los baños?” Me dieron ganas de acercarme a ella y decirle: “Abuela, normalmente tengo un mayordomo y 20 doncellas, como en Downton Abbey, pero hoy les he dado el día libre”. Si hubiera sido otra persona, no se libra. Pero siendo mi abuela… Hay que entender que ella se crió en un ambiente y una generación muy distinta a la nuestra. Para ella, el hecho de que su nieta ciega haya estudiado, tenga un novio y viva independizada en su propia casa ya es todo un logro. Es de las que opina que si no encuentras un trabajo no pasa nada, ya trabajará él, y tú te quedas en casa, cuidando a los niños. Así que, por ser ella, le perdono la pregunta. Para el próximo día, que traiga la lejía y el estropajo, y me ayude a limpiar el baño. 😛

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El resto de las preguntas, en la segunda parte del post!

¿Alguna vez os han preguntado estas cosas? ¿Otras peores?

Y los que veis, ¿tenéis alguna duda/pregunta que os parezca muy tonta pero tengais curiosidad por saberla?

No os cortéis, ¡compartid vuestras preguntas tontas! xD

>> Haz click aquí para leer Las 10 preguntas más ‘estúpidas’ que nos hacen a los ciegos. Parte II

¿Cómo vive las relaciones una persona ciega?

Hace poco descubrí, gracias a una amiga común, el blog de Intersexciones .
Desde allí me propusieron algo divertido y que hasta ahora, nadie me había planteado: hacerme una entrevista, pero enfocada hacia el aspecto de las relaciones.

Si ya de por sí, las relaciones son complicadas para la gente que no tenéis ninguna discapacidad, ¿nunca os habéis planteado cómo liga una persona que no ve? ¿Cómo vive la sexualidad?

Os animo a que leais la original entrevista que me han realizado en el blog. Podéis leerla siguiendo este enlace:

“Intersexciones: Vivir a oscuras con unas cosas muy claras”

¿Y tú qué opinas?

¿Cómo ve una persona ciega una película?

Quiero compartir con vosotros este fantástico artículo publicado en la revista Cinemanía donde, a través de una entrevista a Violeta Fatás, explican en qué consiste el proceso de audiodescripción.

“La audiodescripción consiste en introducir informaciones sonoras extra en las películas, idealmente en los silencios, o si no en momentos en los que no haya sonidos importantes, para que las personas ciegas puedan seguir la película”, nos explica Violeta, que tras formarse como trabajadora social realizó un curso de postgrado en la Universidad de Granada de Accesibilidad para personas ciegas y sordas y ahora compatibiliza la accesibilidad en el cine (estuvo en el último Festival de San Sebastián subtitulando las galas para sordos) con la audiodescripción de teatro.

Os recomiendo leer la entrevista completa, ¡resulta muy interesante!

¿Cómo ve una persona ciega una película?